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Por Verónica Spross
Continuando con los hallazgos de la Auditoría Social de los Programas y Servicios del Ministerio de Educación 2009, realizada por la Gran Campaña Nacional por la Educación, y que consistió en la visita a mil escuelas para verificar si llega la alimentación escolar, si llegan los libros a los alumnos, si se recibe capacitación docente y si hay supervisión escolar, entre otros elementos evaluados.
Se pudo establecer que hay indicios de que un 30% de docentes aún no está capacitado en el Currículo Nacional Base (CNB) ni en las áreas de Matemática e Idioma Español, que son las dos áreas en las que las evaluaciones a nivel nacional han evidenciado grandes deficiencias en docentes y alumnos. En la observación realizada sobre la actitud de los niños-as y de los docentes en la clase, se pudo constatar que en la mayoría de establecimientos las clases se imparten conforme una planificación (85%) con actitud positiva por parte de los docentes (90%) y receptiva por parte de los alumnos (71%), lo cual es uno de los factores que incide en la calidad educativa.
A través de las entrevistas con directores y docentes de las escuelas se pudo evidenciar que era grave el problema salarial de docentes: dos de cada tres escuelas tenían problemas de pago, constatándose que en el 44% de las escuelas el retraso era de más de cinco meses, lo cual corrobora la información vertida por diversos medios de comunicación y la incidencia en la precaria economía de la mayoría de docentes. Por otra parte, se constató que el personal del MINEDUC que más visita y supervisa las escuelas durante el año, es el relacionado con asuntos administrativos (14 visitas), mientras que el que cumple funciones pedagógicas visita muy poco (una vez) o ninguna los centros educativos.
Entre las recomendaciones están: Es necesario efectuar la planeación correspondiente para formular estrategias de corto, mediano y largo plazo y, con el fin de garantizar el financiamiento para cada una de las etapas y los servicios que deben ser cubiertos en las escuelas. Además de garantizar el aumento de la matrícula, deben evaluarse los programas con indicadores de calidad y eficiencia interna (disminución de la deserción, permanencia, aprendizaje y promoción). También, debe verificarse la asignación de recursos y la transferencia de recursos financieros para los programas de apoyo y el pago puntual de la remuneración de los docentes.
Asimismo es necesario reestructurar el sistema de supervisión de manera que cumpla con funciones pedagógicas; fortalecer la descentralización organizativa de los padres de familia y revisar la estructura anterior en la que tenían a su cargo la gestión de los recursos, para lograr la eficiencia demostrada en auditorias anteriores en los programas de útiles y alimentos. Se reitera la importancia de identificar experiencias novedosas en otros países para la dotación de textos escolares, a efecto de formular y ejecutar estrategias que resuelvan en definitiva este desafío. Finalmente se recomienda fortalecer la Educación Bilingüe Intercultural y organizar la capacitación y actualización de docentes en servicio, en las áreas de Matemática, Idioma Español y otras, mediante alianzas estratégicas con universidades y centros de formación especializados.
Lo importante de estos hallazgos es que se aprenda de lo que funciona y se cambie lo que no tiene resultados positivos. Está comprobado que la participación comunitaria contribuye sustancialmente a que los servicios estén en las escuelas, por lo que debe fortalecerse el modelo de juntas escolares participando en la gestión y apoyo a la educación. El modelo administrativo y de gestión debe ser eficiente para cumplir con los objetivos, ya que la tarea es muy grande. Es necesario profundizar la descentralización, que aún es incipiente.
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