El sistema educativo no está cumpliendo a cabalidad con el objetivo de formar a los niños y jóvenes con las competencias y destrezas necesarias.  Los resultados de las evaluaciones nacionales e internacionales en los que Guatemala ha participado como el SERCE de UNESCO indican que hay una brecha en aprendizaje que no está siendo cubierta. 

Hay varios factores que afectan la calidad de la educación; sin embargo, uno muy importante es la formación y preparación de los docentes para la labor en el aula.  Según el estudio reciente de CIEN, el desafío principal es contar con un sistema de selección de docentes que promueva la calidad educativa. Para ello, debe atraerse y contratarse a los mejores candidatos. A pesar de que existen avances en cuanto a la cobertura de servicios educativos, se ha reformado el subsistema de formación inicial y se cuenta con un programa de profesionalización, aún no logramos la calidad deseada en el sistema educativo, en parte porque carecemos de un sistema que garantice que los mejores candidatos sean los maestros contratados.

El mecanismo para formar parte del cuerpo docente del Ministerio de Educación en preprimaria y primaria, en una plaza permanente conocida como 011, es a través del proceso de oposición que es ejecutado por los jurados municipales de oposición. Los criterios de oposición, que rigen el proceso de selección, han sido modificados en diversas ocasiones entre 2005 al 2013; en 2008 y 2009 se cambió la ponderación con propósitos específicos, como facilitar el acceso a maestros de PRONADE y a los contratados por contrato de forma masiva en 2009.  

Es de resaltar como positivo que en la normativa actual se ha retomado la ponderación de la prueba diagnóstica y se ha incluido un puntaje mínimo de 60 puntos para poder ser parte de la nómina de docentes elegibles a nivel municipal.  Sin embargo, aún no se  contempla realizar entrevistas, ni verificar su desempeño en el aula a través de una clase modelo. 
 
Por otra parte, en el caso de los docentes contratados con plaza 021 el proceso de selección es distinto y no se realiza por oposición.  Se sugiere reducir al mínimo la contratación de docentes con esa figura.  Entre las recomendaciones el CIEN propone fortalecer los jurados de oposición, para que los integrantes puedan contar con capacidades técnicas para desarrollar mecanismos de evaluación adicionales a la calificación de los expedientes; evaluar las capacidades pedagógicas para el trabajo en el aula e incorporar otros mecanismos de evaluación como entrevistas a los candidatos, clases modelo que permitan observar cómo el docente imparte clases y pruebas psicopedagógicas, entre otros. 

Y, para el mediano plazo es importante adoptar buenas prácticas de reclutamiento que se aplican en procesos de selección de personal en el sector público y privado.  Además, implementar la carrera docente, de tal forma que se haga atractiva la profesión a los mejores candidatos a la docencia, evaluados conforme a sus competencias y capacidades para el trabajo en el aula. 

 

 

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