Estamos en la construcción de un nuevo país y parece que el proceso no será nada fácil, pero hacerlo es apasionante. La corrupción llegó a ser “el aceite” que hacía que la maquinaria estatal funcionara y, ahora que hemos despertado y que deseamos un cambio, no encontramos como articularnos y trabajar en conjunto.

La semana pasada se celebró el X Foro de Centrarse respecto al Liderazgo Ético. La ética se define como el conjunto de costumbres y normas que dirigen el comportamiento humano en una comunidad. El concepto proviene del término griego “ethikos”, que significa carácter, que es un set de cualidades psíquicas y afectivas que condicionan la conducta de cada individuo o de un pueblo. Muchos opinan que la ética y la moral son lo mismo; sin embargo, la ética tiene relación con normas o principios filosóficos coherentes. La moral se basa en creencias, especialmente religiosas, pero bien puede ser la base de un sistema ético.

Fue de mucho aprendizaje escuchar a los diferentes conferencistas y panelistas, además de compartir con profesionales y jóvenes en este excelente evento. La ética tiene que ver con “lo que es correcto”, lo cual puede variar, según los valores y las reglas establecidas. Sin embargo, es sinónimo de honradez, lo cual nos dicta que un líder ético es un líder honrado, justo, decente, que actúa y decide basado en principios.

Inició el foro con un panel de expresidentes de Centrarse, todos empresarios, quienes conversaron de cómo practican su liderazgo por medio de una serie de reglas en sus instituciones, las cuales deben ser asumidas por todos. “Difícil ser coherente entre lo que se dice y se hace”, dijo uno de ellos; “sin embargo, todos los días se da un paso más”. Para ellos, la responsabilidad social empresarial no es un departamento, sino una forma de actuar de la empresa, es un eje transversal. También afirmaron que proceder con ética ha potencializado su éxito a nivel individual, familiar y empresarial.

Hubo una serie de talleres y el jueves dos plenarias, una dirigida a jóvenes. Francois Valleys nos mostró la ética en tres dimensiones: La virtud, que tiene relación con la ética personal. La justicia, que parte de la ética pública, y la sostenibilidad, que está en la dimensión de la sostenibilidad global. Valleys puntualizó: “No me digas que haces con tus beneficios, dime cómo los obtienes”, por lo tanto, la integridad va primero. Presentó cómo se dan los problemas éticos en América Latina debido al compadrazgo que asumen los gobernantes, quienes se rodean de un grupito de amigos y familiares, otorgándoles privilegios, aplicando la ley a los otros, pero no a ellos, lo que destruye el tejido social. Lo público tiene sentido si es para todos. La regulación en una sociedad debe ser híbrida, donde participan la ética, el mercado, el derecho y la asociación.

También escuchamos al empresario mexicano Guillermo Jaime, de la empresa “Mía”, quien compartió su experiencia de cómo lograr éxito con una empresa social, la cual puede ser rentable y, además, contribuir a disminuir la pobreza de una comunidad o del país. Un emprendedor puede pasar a ser empresario social cuando piensa en grande, apuesta al volumen –no al margen– a gran escala y hace alianza con el gobierno.

Por último, Nicolás Shea narró cómo siendo empresario decidió meterse a política. “En esta era, el poder no debe ser concentrado en pocos, sino en los ciudadanos”. Instó a todos a participar, ser prácticos y no apegarse a una ideología. Comentó que la concurrencia electoral en Chile ha venido disminuyendo (40% en 2016), y él deduce que se debe a la falta de interés debido a poca identificación con las ideologías extremas –derecha e izquierda–. Cuando estamos polarizados, no podemos conversar ni dialogar, hay que abrirse a nuevas ideas, escuchar a los otros, buscar personas afines y trabajar con una visión compartida.

Definitivamente, en Guatemala necesitamos nuevas reglas que sean claras, consensuadas, inteligentes, justas, intransgredibles y de aplicación para todos. La nueva goma que nos pegue será un conjunto de valores que nos permita estar unidos y avanzar. ¿Actúa usted y su familia con ética? ¿Cómo definimos los valores más importantes en la sociedad guatemalteca? ¿Cómo ser coherentes y consistentes con estos?

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