El Centro de Investigaciones Económicas Nacionales –CIEN- presentó un acercamiento al fenómeno de las extorsiones en Guatemala y las medidas que se han tomado para hacerle frente.

La cifra real de la incidencia del delito de extorsión en Guatemala es imposible de conocer en la actualidad. “Hace falta investigar más a profundidad el fenómeno, contar con datos homologados y realizar encuestas de victimización para conocer los delitos que no se denuncian” afirmó Walter Menchú, investigador del Área de Seguridad del CIEN. Las extorsiones denunciadas en la PNC y el MP muestran la misma tendencia pero varían en cantidades. A partir del 2008 se registra un aumento acelerado llegando a la cifra más alta de 9,500 denuncias en el 2010. Hasta septiembre del presente año se habían recibido 6,000 denuncias. Las mismas se concentran en su mayoría en cinco departamentos del país, 61% del total en el departamento de Guatemala.

El CIEN considera que las extorsiones impactan en el ámbito económico, psicológico y social. Estas reducen el patrimonio, acrecientan los costos de seguridad y disminuyen nuevas inver- siones y negocios; además, crean un sistema paralelo de impuestos que no es del Estado. “La proliferación de la extorsión, como ha ocurrido en la última década en Guatemala, está ligada a ciertos factores que la permiten: alta impunidad, factores sociales, mayor facilidad de acceso a las telecomunicaciones y la falta de credibilidad y confianza en las instituciones”, mencionó Corinne Dedik, investigadora del Área de Seguridad del CIEN.

El estudio muestra que la respuesta ante el fenómeno incluyó la creación de unidades a cargo de ese tema en la PNC y el MP y la creación de una Fuerza de Tarea, así como varios cambios legales para ampliar la definición del delito, proporcionar nuevos métodos de investigación y contrarrestar el ingreso de celulares a las cárceles. Lo último con éxito limitado, ya que las carencias del Sistema Penitenciario no permiten una implementación eficaz de la ley.

El análisis concluye señalando la complejidad del fenómeno, la inexistencia de datos para dimensionar el problema así como la importancia de crear una unidad específica para analizar las extorsiones junto con la correcta aplicación de la ley controlando las telecomunicaciones en los centros penitenciarios.

Para un abordaje inicial del fenómeno de las extorsiones, el CIEN propone:

1. Realizar encuestas de victimización, para poder contar con datos más precisos sobre la incidencia del delito.

2. Crear Mesa de trabajo de Extorsiones, a fin de estandarizar los datos entre las diferen- tes instituciones.

3. Crear una política de Estado para enfrentar las extorsiones, incluyendo una estrategia de comunicación y medidas de prevención para este delito en específico.

4. Lograr una óptima implementación de la Ley de Control de las Telecomunicaciones Móviles, consensuada por las partes implicadas y con un debido acompañamiento en su  implementación.

 

POSTURA INSTITUCIONAL

Para afrontar las extorsiones se requiere conocer con mayor profundidad el fenómeno y elaborar una política de Estado de parte del gobierno.

Para mayor información comunicarse con: Corinne Dedik 2261- 7578


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