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Guatemala 23 de agosto de 2017. El Centro de Investigaciones Económicas Nacionales -CIEN- presentó los resultados mensuales del Índice de Avance de la Seguridad –IAS- y un análisis de como el empleo juvenil es una herramienta para prevenir la violencia en jóvenes guatemaltecos.

El IAS mide de forma mensual el comportamiento que han tenido las tasas por cada 100 mil habitantes de 9 delitos. El índice de julio se redujo en un 2% en comparación al mes anterior. El índice se divide en dos sub índices, el índice de la seguridad personal, que se redujo en 0.7% y el índice de seguridad de la propiedad que disminuyó en 3.8%. No obstante, tanto la tasa interanual de homicidios como la tasa de denuncias de extorsión aumentaron. Walter Menchú, investigador del CIEN, expresó: “Por segundo mes consecutivo, la tasa interanual de homicidios aumentó presentando la cantidad mensual de homicidios más alta que ha habido en los últimos dos años en Guatemala. En julio hubo 418 homicidios”. A pesar de que se registran 33 homicidios menos en los primeros siete meses del 2017 comparado el 2016, en los departamento de Guatemala, Quetzaltenango y Chiquimula incrementaron en número de víctimas en 58, 30 y 26 respectivamente.

El segundo tema presentado fue: “Empleo juvenil y prevención”. Se comentó que los recientes acontecimientos en el Hospital Roosevelt han propiciado la discusión de estrategias represivas para combatir el delito y se ha dejado por un lado la prevención. Dado que el delito es un fenómeno multicausal, el mismo se previene mitigando los factores de riesgo que lo propician. De todos los factores que inciden en la ocurrencia del delito, en la presentación se habló de los factores sociológicos, puntualmente la falta de oportunidades para generar ingresos a través del empleo.

David Casasola, investigador del CIEN, señaló que en Guatemala el 65% de la población tiene 29 años o menos. Esta composición demográfica representa una oportunidad de desarrollo económico, cuando se aprovecha el potencial productivo que la población joven puede aportar al capacitarse e insertarse al mercado laboral. No obstante, explicó que: “En Guatemala, hay 969 mil jóvenes entre 15 y 24 años que no estudian, trabajan o se capacitan para trabajar. Este grupo de personas se encuentran en riesgo, al ser los más propensos a participar en actividades delictivas.”

Casasola señaló que la cantidad de NiNis ha ido en aumento en los últimos años y que, aunque existen algunas iniciativas que buscan formar jóvenes para el trabajo, éstas no son suficientes para atender a toda la población que se encuentra en riesgo. Por otro lado, se enfatizó la importancia de reactivar estrategias de índole económico para generar nuevas plazas de empleo formal.

Finalmente, se presentaron tres recomendaciones de carácter urgente: 1) Ampliar la cobertura de educación secundaria, especialmente en donde se concentra la mayoría de jóvenes vulnerables. 2) Evaluar los programas existentes de capacitación y vinculación laboral, para luego buscar su escalabilidad. 3) Implementar una agenda económica con acciones claras y contundentes que generan las condiciones para crear más empleo para los jóvenes.

Para más información contactar a Fabiola Rodríguez al 2231-1564.

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