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Guatemala 24 de octubre de 2016. Hoy, el Centro de Investigaciones Económicas Nacionales –CIEN- presentó un estudio en el cual se analizaron las formas de deshacinar las cárceles en Guatemala. Las mismas actualmente operan al triple de su capacidad instalada, lo cual ubica al país como el segundo con más sobrepoblación carcelaria en Latinoamérica y el quinto a nivel mundial.

Para que la medida privativa de libertad cumpla su finalidad de rehabilitación, es indispensable que las prisiones sean seguras, ordenadas y que fomenten la rehabilitación, lo cual no es posible actualmente.

En el estudio se recomienda mejorar el proceso penal a fin de descongestionar los juzgados y tribunales y así dar cumplimiento a los plazos procesales establecidos. Es necesario buscar alternativas al encarcelamiento, fortaleciendo las medidas sustitutivas para que la prisión preventiva sea la excepción, así como implementar mecanismos alternos a la prisión para el cumplimiento de condenas. “Otorgar medidas sustitutivas a los que actualmente están en prisión preventiva no tendrá el efecto deseado para reducir el hacinamiento por los requisitos que establece el Código Procesal Penal. Estimamos que menos de 1,500 personas en prisión preventiva podrían beneficiarse, lo cual en última instancia queda a criterio del juez”, comentó Corinne Dedik, investigadora del CIEN.

El déficit actual de espacios carcelarios es de 14 mil. Para prisión preventiva 5,200 y para cumplimiento de condena 8,800. “Las necesidades de ampliar los espacios para cumplimiento de condena son mayores, por lo que se debería priorizar la construcción de este tipo de infraestructura. Actualmente hay 21 cárceles, pero solo 5 son de cumplimiento de condena”, mencionó Walter Menchú, analista del CIEN.

Se recomienda que la habilitación de nueva infraestructura penitenciaria se priorice en aquellos lugares con mayor demanda, según el origen de los privados de libertad, a fin de mantener sus lazos familiares y fortalecer los procesos de rehabilitación. Además se debe escoger una ubicación estratégica, para facilitar la logística penitenciaria (traslados, salidas, emergencias, etc).

CIEN recomienda que para reducir el hacinamiento se debe:

1. Realizar un plan de infraestructura a mediano y largo plazo, con criterios técnicos, para adecuar espacios carcelarios.

2. Fortalecer las medidas alternativas al encarcelamiento y a mediano plazo, una revisión exhaustiva del código penal.

3. Priorizar la construcción de infraestructura carcelaria para cumplimiento de condena y en los departamentos y regiones con mayor déficit de espacios: a) Cumplimiento de condena: Región I, Guatemala; b) Prisión preventiva: Departamentos de Guatemala y Escuintla.

4. Ampliar la infraestructura para las mujeres que están cumpliendo condena, y construir una cárcel de alta seguridad.

5. Implementar en las nuevas cárceles una nueva administración carcelaria y un nuevo régimen interno.

Para más información comunicarse con Fabiola Rodríguez al 2331-1564.

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