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Guatemala 8 de noviembre de 2016. Hoy, el Centro de Investigaciones Económicas Nacionales –CIEN- presentó un análisis sobre el proyecto de Presupuesto General de Ingresos y Egresos del Estado para el ejercicio fiscal de 2017 y dio recomendaciones sobre qué hacer respecto al mismo, buscando trascender la coyuntura asociada al próximo ciclo presupuestario y presentando recomendaciones sobre aspectos estructurales para futuros presupuestos.

El análisis muestra que a partir del 2009 los ingresos sufrieron una caída y en años posteriores no se lograron recuperar. Además los gastos corrientes aumentaron más que los ingresos corrientes, lo cual impactó en el déficit fiscal. Por el lado de los ingresos, se ha dado una práctica de incluir algunos “bolsones” de ingresos tributarios que en el presupuesto de 2017 alcanzan la cifra de Q3,200 millones. “Esta práctica hace menos transparente la estimación del presupuesto de impuestos con destino específico. Además, en los últimos años se ha sobreestimado los ingresos tributarios. Al final se termina recaudando menos de lo que se esperaba”, explicó Jorge Lavarreda, investigador asociado del CIEN.

La estructura de los gastos ha cambiado. La inversión pública pasó del 33% del presupuesto en 2006 al 17% en 2015. En el mismo periodo, el gasto de funcionamiento pasó del 50.6% al 66.6%. Existe un alto grado de rigidez de los ingresos corrientes, en el 2011 estaban comprometidos el 80% y en 2015 el 89%.

El presupuesto 2017 prioriza el gasto en educación, pago de deuda y seguridad ciudadana. Como en otros años, más de la mitad se concentra en la región metropolitana y el gasto per cápita por departamento varía entre Q7,580 en Guatemala y Q1,260 en Totonicapán. Aún existen desafíos en la calidad del gasto público. Por ejemplo, el presupuesto asignado a desnutrición crónica no está distribuido según la prevalencia de la misma a nivel departamental. “Estudios internacionales muestran que en Guatemala existe una baja eficiencia operativa del gasto público y con el mismo presupuesto, la provisión de servicios de salud y educación podría mejorar”, comentó Lavarreda.

CIEN propone que para tener un mejor presupuesto del Estado se debe:

1. Garantizar que las cifras aprobadas cuenten con fundamento técnico. Establecer techo presupues-tario con un déficit fiscal cercano al 1.5% del PIB y eliminar los “bolsones” en ingresos tributarios.

2. Mejorar la transparencia, rendición de cuentas y la calidad del presupuesto. Explicitar la situación de las deudas con proveedores. Mejorar la rendición de cuentas en la prestación de servicios públicos. Eliminar gastos innecesarios e identificar recursos de contraparte asociados a préstamos.

3. Introducir prácticas que permitan avanzar hacia un presupuesto técnicamente sólido. Endeudamiento solo para financiar desequilibrios transitorios, no gasto corriente. Eliminar gradualmente las asignaciones presupuestarias con destino específico.

4. Avanzar hacia marcos de presupuestación de mediano plazo que incluyan flexibilidad.

5. Identificar, promover y contratar funcionarios y empleados públicos que cumplan con requisitos de mérito y competencias. Actualizar la Ley del Servicio Civil y fortalecer la ONSEC.

Para más información comunicarse con Fabiola Rodríguez al 2331-1564.

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