|
Por Verónica Spross
Mis buenos deseos para que mantengamos la esperanza de que en 2010 trabajemos juntos por Guatemala.
Al fin del año es muy sano hacer un alto para evaluar la forma como se han llevado a cabo las actividades de gobierno. El balance en las políticas públicas ejecutadas en 2009 permite resaltar lo positivo y lo negativo que se observa en los diversos programas y proyectos, los cuales buscan cumplir con las metas y objetivos planteados en los planes.
En materia económica es de mencionar del lado positivo la forma cómo se enfrentó la crisis mundial desde el ámbito monetario, así como desde el sector privado. Pese a las dificultades y del escaso crecimiento económico, se lograron mejores resultados que en otros países, por ejemplo, en las exportaciones. El aspecto negativo lo constituye el problema fiscal, ya que el Congreso aprobó un presupuesto abultado con un elevado déficit fiscal, que implicará un ajuste posterior por el lado del gasto, a la par del mejoramiento en la calidad del mismo, vinculándolo a indicadores y resultados.
En el ámbito de la justicia hay pendientes, pero es de resaltar como positiva la captura de los asesinos del Lic. Rosenberg y el fortalecimiento de la institucionalidad derivada del procedimiento seguido en la elección de la Corte Suprema de Justicia. La contraparte negativa la constituyen los linchamientos ocurridos, debido a desesperación de la población ante la ineficacia del sistema de seguridad y justicia.
En la política social han destacado los programas de Cohesión Social por los montos de gasto que absorben en los presupuestos de los distintos ministerios y dependencias, pero su impacto aún no ha sido evaluado. Está pendiente una mayor transparencia para verificar el alcance de la focalización en la población en extrema pobreza, pues esos fondos tienen un importante costo de oportunidad. En educación, se abrieron nuevos establecimientos educativos, lo que acompañado de las políticas de apoyo a la demanda, como la gratuidad y las transferencias a las familias, han logrado mayor inscripción de alumnos. Lo negativo se manifiesta en la reducción de la participación comunitaria en las escuelas, así como en la falta de una reforma al sistema de formación inicial docente. También hubo retrasos en la entrega a las escuelas de los recursos para los servicios de apoyo, así como carencias de textos y materiales didácticos.
En el sector salud es de mencionar como positiva la ampliación de los horarios en las consultas externas de algunos hospitales y centros de salud. En el otro están el servicio deficiente y la falta de medicinas, que ha sido una constante difícil de cambiar en todos los gobiernos. Se requiere una reforma de fondo.
Se encuentra pendiente avanzar en la descentralización de los servicios, a fin de ir trasladando las decisiones a los niveles locales. Algunas municipalidades han modernizado sus sistemas administrativos, preparándose para adoptar un rol más protagónico en el desarrollo. El proceso de descentralización merece atención en 2010, a fin de que efectivamente se traslade la toma de decisiones y la administración del recurso humano, físico y financiero, a instancias locales, pudiendo ser organizaciones comunitarias o a nivel municipal, dependiendo del caso.
Las autoridades deberán fortalecer su liderazgo promoviendo la unidad nacional en lugar de la confrontación, teniendo claro que la participación de todos los sectores es fundamental para lograr los objetivos de una mejor economía con desarrollo social. Mis buenos deseos para que mantengamos la esperanza de que en 2010 trabajemos juntos por Guatemala, apartando los intereses personales o políticos.
|