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Elecciones en Honduras: Ejemplo de Civismo
Publicado por la Red Liberal de América Latina - RELIAL

Con una participación pocas veces vista en el pasado reciente, el pueblo hondureño mostró, mediante su voto, un claro rechazo al afán expansionista de los países del grupo del ALBA, especialmente, contra la injerencia de Hugo Chávez en la región.

Hugo Maul participó como observador internacional en las pasadas elecciones presidenciales en Honduras. Hugo formó parte de la delegación de la Red Latinoamericana y del Caribe para la Democracia, organización que agrupa a más de 160 organizaciones e individuos comprometidos con la defensa de los principios de la democracia liberal. Esta delegación contó con la participación de 13 observadores de 11 nacionalidades distintas.

De acuerdo a lo que Hugo nos ha reportado, las elecciones hondureñas fueron un ejemplo de civismo por parte del pueblo hondureño. Con una participación pocas vista en el pasado reciente, el pueblo hondureño mostró, mediante su voto, un claro rechazo al afán expansionista de los países del grupo del ALBA, especialmente, contra la injerencia de Hugo Chávez en la región. La misión de observación en la que participo Maul se desplazo hacia el departamento de Olancho y hacia ciertas áreas periféricas de Tegucigalpa. Salvo incidentes menores, normales en todo proceso de este tipo, la elección se realizó en paz, libertad y armonía.

En ningún momento se vio a personal de las fuerzas de seguridad atemorizando y/o forzando a la gente para emitir el sufragio. El papel de las fuerzas armadas fue de un respeto irrestricto a las autoridades civiles y electorales. La transparencia con la que operaron las Mesas Electorales Receptoras fue excepcional, al punto que el conteo final de votos ocurrió bajo el escrutinio de los propios electores, quienes en muchos centros de votación permanecieron dentro de los centros de votación vigilando el conteo final.

El pueblo hondureño ha dado un ejemplo al mundo en torno a la defensa de la democracia. No hay razón alguna para dudar de la legitimidad de estas elecciones, mucho menos para pretender robarle al pueblo hondureño el derecho a oponerse a regímenes autoritarios, sean del tipo que estos sean. Llámense como se llamen. Este ejemplo del pueblo hondureño debe servir de inspiración a los demás pueblos bajo regímenes autoritarios y despóticos y para aquellos que, teniendo aún un sistema relativamente libre, están bajo el acecho de Chávez y Castro.

Todos Ponen

Por Hugo Maul

Lo importante no es quién se las debe,
sino quién se las paga.

Ahora le tocó a las compañías telefónicas. Mañana le tocará a alguien más. Esa es la lógica actual de las finanzas públicas.

Por tanto, que se cuiden todos aquellos sectores con grandes ventas y/o grandes inversiones. De seguro son los próximos en la lista, sobre todo, si el giro económico de sus actividades se presta para el cobro directo de algún tributo. Ya que según la lógica del Gobierno de turno, y de sus veleidosos aliados, nadie puede oponerse a que se grave al "gran capital".

Por tanto, no hay razón alguna para oponerse a que se duplique la tasa del Iso, que aumente en 20 por ciento (de 5 por ciento de los ingresos brutos a 6 por ciento) la tasa del régimen general del ISR o que se introduzca un impuesto a las llamadas telefónicas.

Siendo estas las señales de los tiempos, no extrañaría a nadie, por ejemplo, que se empezara a considerar la posibilidad de gravar cuestiones como los "débitos bancarios". No es casualidad que los bancos y las compañías telefónicas han estado siempre en la mira de los principales asesores económicos del Gobierno (http://www.ciidh.org/publi/diag/diag-fisc-03.pdf). Dentro de esta lógica, tampoco existe razón alguna para que el Gobierno no considere la posibilidad de gravar actividades como la producción y distribución de bebidas alcohólicas, de cigarrillos, de combustibles, los grandes exportadores e importadores, etcétera. No se puede seguir pensando que el Gobierno está comprometido con una "reforma tributaria integral", con promover el diálogo y consenso en la construcción de una "fiscalidad responsable", con modernizar y simplificar el sistema tributario, etcétera. El actual "paquete" es una prueba irrefutable de que al Gobierno sólo le interesa obtener más ingresos. Lo demás sale sobrando. Lo importante no es quién se las debe, sino quién se las paga. Cuídese, usted podría ser el próximo.

Si le interesa saber más de este tema, está atentamente invitado al panel foro titulado "Acierto o desacierto de la propuesta fiscal", organizado por la Facultad de Ciencias Económicas de la UFM. El mismo tendrá lugar este miércoles 2 de diciembre a las 18:00 horas en el Auditorio Milton Friedman de esa casa de estudios. Entre los expositores invitados estaremos José Raúl González (CIEN), Fernando Carrera (Icefi), José Alejandro Arévalo (Partido Unionista), el Ministro de Finanzas (o su representante) y su servidor. Para más información consultar www.fce.ufm.edu o llamar al 2338-7725.

La Trilogía del Derroche, la Deuda y los Tributos

Por Mario Cuevas

La discusión sobre los impuestos en Guatemala no es técnica y, desafortunadamente, está comprobado que no existe voluntad política de abordar una reforma fiscal integral y profunda, explorando simultáneamente la situación de gastos e ingresos del Estado, al igual que los importantes pasivos contingentes que afectan el patrimonio público. La discusión cae al nivel prácticamente de lo supersticioso y los argumentos más sofisticados que emplean los políticos se reducen a repetir las palabras "mágicas" que supuestamente invocan la justificación de un incremento a los impuestos.

Las palabras mágicas comienzan siempre con frases como "la carga tributaria es muy baja comparado con otros países" y nunca faltan las referencias a los compromisos de los Acuerdos de Paz. Que la carga tributaria sea baja relativo a otros países es algo que definitivamente no justifica, por sí mismo, que la carga deba subir. Sencillamente porque como su nombre indica, la carga tributaria es eso mismo: una carga. Además, que en los Acuerdos de Paz consta una meta para la mencionada carga tampoco significa que deba darse un cheque en blanco para que cualquier gobierno malgaste los fondos de la Nación.

Por supuesto que los jerarcas del Templo jamás encuentran recursos suficientes en las Arcas del Tata Estado para lograr sus parasitarios fines políticos, pues si de gastar se trata a los políticos no les alcanza ni les alcanzará jamás el Arca de la Alianza ni mucho menos el Arca de Noé llenos de dinero. Repitiendo los salmos del sectarismo socialista se afanan en endeudar al Estado en nombre de todos, sin reparar que serán los pobres quienes habrán de pagar la costosa factura que representan los cuantiosos intereses y amortizaciones que nos esperan.

Los jerarcas del Templo han comenzado por invocar las falacias de antaño en favor del endeudamiento público. Comienzan por pretender que la deuda es riqueza, maná caído de los cielos, un regalo generoso y solidario de los ídolos que habitan el Templo. Luego cuentan la historia del paralítico laboral que corrió para demostrar al mundo cómo los jerarcas le devolvieron su productividad económica gracias a los programas estatales financiados con deuda. También acusan de egoístas diabólicos a quienes rechazan el supuesto espíritu solidario de la deuda pública, culpando a los opositores por la continuada existencia de seres económicamente vulnerables que no han sido tocados por el milagro de los programas solidarios y la gracia divina de los jerarcas. Todos estos, por supuesto, dogmas falsos aceptados primordialmente entre las sectas parasitarias del Siglo XXI.

No hay peor ciego que el que no quiere ver cómo la deuda pública desplaza proyectos productivos capaces de generar auténticas plazas de trabajo y generadores de nueva riqueza. Dichos proyectos productivos no se llevarán a cabo ahora, ni el próximo año ni en una década, porque en lugar de invertir más la sociedad estará dedicando recursos a pagar la deuda bendecida por los jerarcas del Templo del Tata Estado. Nuevos proyectos productivos dejarán de llevarse a cabo también porque no habrá disponibilidad de recursos crediticios para su financiamiento, porque desde ya el ahorro nacional está comprometido con la piñata gubernamental.

Por supuesto que la hipocresía y el cinismo son artes gemelas fielmente cultivadas por los seguidores del culto al Tata Estado. Como saben muy bien que la deuda a la que nos han comprometido no será pagada de sus bolsillos sino por todos nosotros, desde ya están proponiendo los Tributos que debemos pagar para seguir financiando su programa de derroche gubernamental. Saben muy bien que la piñata se les puede acabar si no envían desde ya a los acreedores la señal de que van a poder cobrar los impuestos requeridos para pagar intereses y amortizaciones por varias décadas—esa es la urgencia que tienen ahora los jerarcas del Templo y los seguidores del dogma socialista.

La deuda pública no es riqueza, ni maná del cielo ni regalo generoso de nadie. De hecho, la deuda ha crecido de manera alarmante en un plazo breve y no por eso puede decirse que haya un pobre menos en este país. Lo que sí hay ahora es una factura más grande que todos estaremos pagando durante las próximas décadas, en lugar de invertir, generar empleos y producir más para beneficio de todos.

¡Dinero Hay! Pero la Superstición Abunda Más

Por Mario Cuevas

¡Desnutrición, pobreza, inseguridad! Así repiten los fariseos modernos, golpeando las cabezas de sus asesores contra el muro de una salvaje hipocresía, en pose de autoflagelación virtual, proponiendo la mano salvadora del Tata Estado como única posible solución a las tribulaciones del pueblo.

La actitud de las autoridades de gobierno demuestra inequívocamente que la discusión sobre los impuestos en Guatemala no es ni remotamente técnica sino que, al contrario, es puramente ideológica. De hecho, el término "discusión" ya no aplica porque las posturas rayan en la supersticiosa repetición de frases trilladas por parte de los sumos sacerdotes de las sectas socialistas del país.

Nadie recuerda ya frases pronunciadas por los candidatos presidenciales durante la última campaña electoral, …frases tan sencillas e ilustrativas como "¡Dinero hay!" para indicar que estaban conscientes que la asignación y calidad del gasto público deja mucho que desear. Lejos ha quedado la discusión de una reforma fiscal integral y profunda, quedando como eco vulgar un simple "paquetazo" para aumentar los impuestos a los que ya contribuimos.

El derroche de los recursos públicos aqueja a la Humanidad desde tiempos inmemoriales. En nombre de fines muy nobles se justifican reiteradamente los excesos más atroces y descarados en el gasto público, como si la constante repetición de consignas mágicas sirviera para purificar la cloaca estatal. A lo mejor siguen la recomendación atribuida a Goebbels, famoso Ministro de Propaganda allegado a Hitler, sobre que si la mentira se repite suficiente número de veces tarde o temprano se volverá la "verdad."

Por supuesto, los fariseos modernos ya han sido electos máximos sacerdotes y sacerdotisas del Templo donde los recursos del Tata Estado sirven para enriquecer a los pocos que comulgan en la secta de la putrefacción ideológica, donde se han amontonado incómodamente una mal concebida política fiscal "anticíclica," el socialismo zombie y la resurrección del Ché. ¿Y los que pagamos impuestos qué?

Sin embargo, ya que nos embarcamos en el campo de lo Oculto en la cosa pública, debe recordarse que el costo total para la sociedad del derroche chic no consiste únicamente en los recursos desperdiciados directamente en programas carentes de metas y objetivos concretos, líneas de base e indicadores de desempeño. La baja calidad del gasto público se debe a malas prácticas presupuestarias y la piñatización política, al igual que a la llana corrupción, los sobreprecios, viajes, viandas y licores finos para algunos funcionarios públicos. No es tan sencillo ni simple financiar las mieles del poder gubernamental.

El costo oculto del derroche público incluye toda la riqueza que dejó de producirse con los recursos así desperdiciados por los políticos, recursos que invertidos debidamente hubiesen generado empleos y riqueza para todos. Mientras la misma secta socialista domine la discusión nacional, o mejor dicho, mientras siga el proceso a la Goebbels de distorsión de la "verdad," el número de pobres entre nosotros seguirá siendo directamente proporcional al derroche estatal y los impuestos que debemos pagar.

Aunque le duela a los supersticiosos no puede olvidarse que, en el mundo traidor del intervencionismo estatal, la baja calidad del gasto público transforma los impuestos en una forma "políticamente correcta" de destruir riqueza y repartir pobreza.

 

 

Por la Niñez y la juventud

Por Verónica Spross

El presupuesto debe ser consistente alineando las metas y objetivos con los recursos.

Somos un país con una población joven, con grandes potencialidades, pero que enfrenta grandes desafíos para poder desarrollarse a plenitud.  Recientemente se han llevado a cabo  en nuestro país diversos eventos que difunden la situación de la niñez y la juventud que nos permiten profundizar en las estadísticas y en los enfoques para abordar sus problemas.

Una de las áreas que afectan a la niñez y la juventud es la educación. En la última década ha mejorado sustancialmente la tasa de escolaridad, llegando a superar el 95 por ciento en la primaria. En los demás niveles, como la preprimaria, básicos y diversificado todavía hace falta cubrir a más de la mitad de la población en edad de ir a esos niveles educativos.

El mayor esfuerzo requerido para el bienestar de la niñez y la juventud se centra en conseguir que logren aprendizajes significativos, útiles para su futuro. Los contenidos deben buscar el desarrollo de las competencias básicas para la vida y para el trabajo. La reforma del diversificado aún está pendiente. Lograr que las carreras les permitan adquirir habilidades y destrezas para continuar estudiando en la universidad o prepararlos con una especialidad técnica es un gran desafío de nuestro sistema educativo.

La formación para ser emprendedores también debe ser una prioridad, ya que si los jóvenes cuentan con los instrumentos, conocimientos y la actitud adecuada pueden cambiar su futuro, el de su familia y de su comunidad a través de una visión emprendendora. Actualmente hay múltiples iniciativas que buscan desarrollar el liderazgo en la juventud, algunas de ellas se enmarcan en la Coalición por una vida digna para la juventud. El principal desafío de esta iniciativa es trabajar en diversos aspectos para brindar oportunidades de superación a los jóvenes en riesgo.

En cuanto a los indicadores de salud, se ha mejorado sustancialmente en la última década en la cobertura de los servicios del nivel primario, pero todavía hay mucho por hacer en el segundo y tercer nivel de atención. La mortalidad infantil continúa siendo un indicador preocupante, así como también el de la desnutrición, pues todavía la mitad de la población menor de 5 años padece desnutrición crónica, indica la Unicef. La situación de la salud y la nutrición de la población están muy relacionadas al nivel de ingresos familiares. Para mejorar sustancialmente las condiciones de salud debería promoverse activamente la inversión privada en las áreas de mayor pobreza. Hay que ser creativos para que llegue la inversión a las áreas más recónditas de Guatemala. El Estado de Derecho, la seguridad y la infraestructura son elementos primordiales para lograr un mejor futuro para la niñez y la juventud.

Las políticas públicas deben complementar los esfuerzos de las familias por sacar adelante a sus hijos; la acción gubernamental no debe sustituir la labor de los padres. El presupuesto del Estado debe ser consistente, alineando las metas y objetivos con los recursos disponibles. La visión de futuro que queremos para la niñez y la juventud debe orientar las políticas, con toda responsabilidad, especialmente asignando los recursos para mejorar la cobertura y calidad de la educación, así como la salud preventiva.

El propósito del presupuesto

Por José Raúl González Merlo

Las recientes declaraciones de funcionarios públicos nos vienen a recordar, de nuevo, que el gran propósito del presupuesto de gastos de la Nación es la permanencia en el poder de las autoridades de turno. Con razón les urge aumentarlo todos los años.

Algo está pasando con las autoridades de gobierno. De repente, el presidente de la República y el presidente de la Comisión de Finanzas del Congreso se “sinceran” en sus declaraciones. El primero, en el programa radial Despacho Presidencial, admite que los programas a cargo de su esposa se están ejecutando “tan bien” que garantizarán la reelección del partido en el Gobierno. El segundo ofrece públicamente el equivalente de tres millones de quetzales a cada diputado, para que los gasten a su discreción, con tal de que voten a favor del presupuesto de gastos de la Nación.

No hay secretos en la política guatemalteca. La UNE está intentando hacer lo mismo que hicieron sus antecesores. Usar el presupuesto público para comprar el futuro voto ciudadano y garantizar la permanencia en el poder. Todos lo han intentado; ninguno lo ha logrado todavía... Sin embargo, lo diferente del gobierno de Álvaro Colom es que la primera dama protagoniza este nuevo intento. No extraña entonces que los llamados programas sociales a su cargo sean no solo intocables —desde el punto de vista presupuestal—, sino, además, inauditables. Todo, incluyendo la seguridad ciudadana, podrá esperar.

Del lado del Congreso la cosa es más “democrática”. Allí la Navidad llega todos los años antes de diciembre. Es durante el “debate” de aprobación del presupuesto que los diputados —con sus contadas excepciones— se preparan a ofrecer su voto al mejor postor. En medio de ese ambiente, el diputado Mario Taracena decidió ofrecer públicamente tres millones de quetzales a cada uno de sus colegas. Así se pretendería no solo “ordenar” ese inmoral proceso para que todos fueran “tratados” de la misma manera, sino que el presupuesto también se aprobaría más rápidamente.

Los extorsionadores que operan desde las cárceles del país parecen tener más ética que nuestros propios diputados. Por lo menos ellos extorsionan una vez y luego dejan en paz a la víctima. En el caso de los “representantes”, regresan año con año por su listado geográfico de obras, para que sean sus familiares o amigos quienes las ejecuten y de ahí se hagan millonarios; un secreto a voces que se repite anualmente frente a la indiferencia de las autoridades de justicia.

En mal momento y con malos ejemplos pretende el Gobierno demostrarle a la ciudadanía que es necesario aumentar las tasas de impuestos. Entre el uso de fondos con fines electorales o el tradicional enriquecimiento ilícito, los guatemaltecos debemos oponernos a tan evidentes y descaradas muestras de corrupción.

 

¿Oxigenar o Asfixiar?

Por Hugo Maul

Parece más una sentencia de muerte por asfixia.

Según la RAE, oxigenar significa “vigorizar una situación deteriorada mediante la introducción de algún aporte innovador”.

La “oxigenación de los ingresos del Estado”, término utilizado por el Primer Mandatario para darle una mejor cara a la reforma tributaria, más parece la sentencia de muerte por asfixia de un debilitado sistema económico. Por lo que se conoce, la referida reforma aporta pocos elementos innovadores que permitan pensar que la deteriorada situación económica puede mejorar de la noche a la mañana. Parece poco probable que a través de aumentar tasas de impuestos y cobrarle más a quienes ya pagan impuestos pueda “oxigenarse” a la economía y a los ingresos del Estado. Reformas de este tipo, sea que las hagan este año o el año siguiente, difícilmente ayudarán a promover el crecimiento económico, el empleo, la inversión y la creación de nuevas empresas en el país.

Si tal reforma llegara a “oxigenar” los ingresos del Estado, es casi seguro que lo haría al costo de asfixiar una incipiente recuperación económica. Por más que el Gobierno hable de una “onda optimismo”, de que el año que viene va a ser mejor o de que todos los indicadores sociales y económicos están mejorando, la mayor parte de analistas coincide en que es muy pronto para cantar victoria. Por un lado, la recuperación económica mundial no termina de consolidarse y empiezan ya a aflorar signos de inflación y desconfianza entre los inversionistas. Por el otro, durante dos años se ha avanzado muy poco, por no decir nada, en mejorar la productividad y competitividad del país. Pretender cobrar más tributos en este entorno puede resultar una jugada muy arriesgada.

No basta con prometer que el tercer año de gobierno será el año de la “solidaridad para la productividad” para que desaparezcan los riesgos asociados con tal medida. Es preciso reconocer que no puede recuperarse de la noche a la mañana todo lo que no se hizo antes. Mucho menos en un ambiente de negocios marcado por la incertidumbre, la constante amenaza de más impuestos, el crecimiento acelerado de la deuda pública y múltiples promesas incumplidas en materia de política económica. Dadas todas estas características, en lugar de “oxigenar” los ingresos del Estado habría que “oxigenar” al sistema económico. Lo cual no implica eliminar impuestos u otorgar privilegios, sino generar certeza y credibilidad en la política pública, fortalecer el marco institucional relacionado con la seguridad y la justicia y mejorar la eficiencia y transparencia del gasto público.

 

 

Jóvenes Ejemplares

Por Lisardo Bolaños Fletes

Si quiere trabajarse en la reducción de la violencia en Guatemala, debe trabajarse con la juventud guatemalteca.  No sólo para evitar que se involucren en violencia, al ocupar su tiempo, sino sobre todo para generarles aspiraciones por mejorar su país.  Es decir, necesitamos inspirarlos a querer ser parte de un cambio positivo por nuestro país.  Y que entre los mismos jóvenes se cree un proceso de inspiración mutua. En esta columna he mencionado los esfuerzos de distintas organizaciones de jóvenes que están haciéndolo.  Sin embargo, por varios factores, estas tienden a tener un efecto geográfico muy localizado y no pueden manejar grandes cantidades de personas.  Lo que necesitamos es formular un proyecto mucho más grande que permita a los jóvenes mejorar Guatemala e inspirar a otros jóvenes a hacerlo.

¿Cuál es la idea?

Es un programa gubernamental para que los jóvenes apliquen a un trabajo para conocer y mejorar Guatemala.  Estos jóvenes trabajarían en distintos proyectos de desarrollo en el país, desde dar apoyo de cooperativas para exportar sus productos, hasta la enseñanza en escuelas del área rural y otros proyectos donde los jóvenes sientan que están aportando al país a mejorar.  Parecido a lo que hacen los Cuerpos de Paz norteamericanos en distintos países del mundo, pero en este caso sería a lo largo de Guatemala.  Sería como trabajar de “voluntario”, pero donde se cubrirían los costos de capacitación y se daría una retribución adecuada para que los jóvenes se sientan atraídos a participar. 

Se haría una convocatoria para que los jóvenes se postulen.  Basado en distintos criterios se seleccionan distintos jóvenes quienes luego pasarían por un proceso de capacitación para luego ir a trabajar a distintos lugares del país.  Para que tenga impacto, uno de los factores relevantes es que la sociedad no sólo apoye esta iniciativa (motivando a jóvenes a participar y apoyándolos en su trabajo), sino que también valore esta actividad, dándole la importancia al momento de contratar personas en las compañías, al momento de aceptarlos para becas, etc.

Este gobierno aun está a tiempo de dejar la estructura básica montada y probablemente iniciar con una primera generación de jóvenes.  De ser una realidad, seguro el programa se podría llamar “Jóvenes Ejemplares”.  Para que la idea sobreviva a la administración actual no se podrá incurrir en la estrategia que se está siguiendo en Mi Familia Progresa, que es expandir el programa rápidamente para crear una base electoral amplia ante la cual cualquier futuro Presidente tendría miedo de quitarle sus beneficios.  Para que este programa realmente tenga viabilidad, habría que trabajar en dos frentes.  Primero, garantizar que no será utilizado para favorecer el partido político del Presidente, lo cual requiere la elección de personas independientes al partido para que fiscalicen y dirijan el programa y que incluso sea bien vista por otros partidos políticos para el puesto, al menos sus líderes nacionales.  Segundo, invitar a la participación y apoyo del proyecto por parte de instancias no gubernamentales, para que así se apropien del proyecto.

Diez Maestros Ejemplares

Por Verónica Spross

Ahora que ha concluido el ciclo escolar, nuevamente ha llegado el momento de premiar a quienes realizan una labor ejemplar en sus aulas motivando a los niños para permanecer en la escuela y logrando que aprendan.  Son docentes que se esfuerzan y se esmeran para realizar su labor con metodologías innovadoras, haciendo uso de la creatividad o aplicando tecnología.  Se ha convenido llamarlos Maestros 100 Puntos.

El Premio Maestro 100 Puntos es un proyecto impulsado por Empresarios por la Educación con la participación de fundaciones, universidades, empresas, instituciones de desarrollo, entidades internacionales y el acompañamiento del Ministerio de Educación. Su propósito es honrar la labor de los maestros y maestras, reconocer las buenas prácticas en el aula, motivar a los docentes para hacer un buen trabajo educando a niños y niñas, así como dar a conocer experiencias positivas en el área de aprendizaje.  Está dirigido a todos los maestros y maestras de párvulos y primaria, de las áreas urbanas y rurales del país y de los sectores público y privado.

Cada año se invita a participar a los docentes que desarrollan proyectos innovadores frente a modelos tradicionales de enseñanza, que utilizan la creatividad para desarrollar una materia, una habilidad o una destreza.  Aquellos proyectos que  han reflejado cambios de actitud en los alumnos y han impactado el aprendizaje pueden ser fuertes candidatos al reconocimiento. Asimismo, se busca a maestros y maestras que poseen una visión optimista de la vida, que aprecian a los alumnos y consiguen que se propongan metas altas. También, que tengan el afán inagotable por ser mejores combinado con el hábito de estudio y que  sean creativos para aplicar nuevos métodos para hacer agradable el aprendizaje.

La iniciativa comenzó en el 2006.  Esta es ya la cuarta edición. Se recibieron propuestas de docentes de todos los departamentos y el Jurado, integrado por decanos de las facultades de educación de las universidades, expertos en investigación y capacitación de docentes, evaluó dichas propuestas.  A quienes resultaron finalistas se les hicieron visitas en sus escuelas para verificar sus proyectos en el aula.  Posteriormente, el Jurado Final seleccionó a los diez ganadores 2009, quienes merecen el reconocimiento y valoración de la sociedad. 

Serán premiados esta semana los maestros Braulio Mateo Bach Cabrera, de Quiché, por su proyecto “Yo canto en la escuela”; Marlon Eduardo Mogollón Lec, de Sololá, por su proyecto “Hongos de la montaña en mi aula”; Elva Marilin Morales de León, de Retalhuleu, por su proyecto “Reafirmando nuestras tradiciones y creencias”; José Gabriel Posadas Figueroa, de Chiquimula, por su proyecto “Periodismo infantil La Voz Escolar” y a  María Candelaria Alvarado de Saquic, de Quetzaltenango, por enseñar la matemática con una metodología activa y participativa.

También se reconocerá a María Judit Urrutia de Barrios, por su proyecto “Círculo de lectura Los pececitos”; a Luis Gómez Rodríguez, por su proyecto “Una red en mi escuela”; a Mildred Yolanda Soberanis Montes por promover la lectura y la creatividad en sus alumnos; María de los Angeles Porras, por su proyecto “Click to Learn”, quienes desempeñan su labor en establecimientos del departamento de Guatemala.

Es muy alentador saber que contamos en el país con maestros que buscan hacer una buena labor y son ejemplares en el aula.  Ellos son el reflejo de muchos docentes que desempeñan su profesión con esfuerzo y dedicación.  Reciban las felicitaciones de los guatemaltecos, en especial de los niños y niñas a quienes están cambiando la vida con su ejemplo.

 

El Fondo de nuevo

Por José Raúl González Merlo

El Fondo Monetario Internacional (FMI) estuvo en Guatemala. El pasado 12 de noviembre emitieron un comunicado que resume sus conclusiones. Nuevamente el FMI, invitado por nuestras autoridades, deja su receta de prosperidad: aumenten los impuestos y el gasto público los hará ricos.

Dice el FMI que “(…) la estabilidad macroeconómica dependerá de la estabilización de la dinámica de la deuda pública. En este sentido, el plan de las autoridades para aumentar los ingresos a través de cambios en la tributación directa es bienvenido (…)”. No hay sorpresas. Todavía no conozco un plan de aumento de impuestos que el FMI no haya apoyado. Como buena institución pública, el FMI se “solidariza” con el Gobierno de Guatemala en esa vieja aventura de tratar nuestros problemas sociales como si fueran problemas de falta de fondos públicos; sin tomar en cuenta que los ciudadanos también podemos solucionar nuestros problemas por la vía de la prosperidad.

Más adelante, agrega el FMI que “(…) fortalecer la administración de los ingresos y continuar mejorando la transparencia y la eficiencia del gasto público también son factores importantes (…)”. ¿Una de cal y otra de arena? Desde una perspectiva ciudadana esos factores no son complementarios al aumento de impuestos. La eficiencia y honestidad en el manejo de los fondos públicos son factores precedentes y fundamentales en los que se basa la autoridad moral del Gobierno para cobrar impuestos. Creer que primero viene la obligación de pagar impuestos y, luego, si se puede, es “importante” que el Gobierno haga buen uso de los recursos es poner la carreta delante de los bueyes. Nada que ver. Mientras el Gobierno no demuestre eficiencia y honradez, este carecerá de la autoridad moral para pretender incrementar las tasas de impuestos.

Finalmente, agrega el FMI que “(…) en el mediano plazo se justifica una reforma integral de los ingresos para abordar las deficiencias históricas en la educación, la salud, la seguridad y la infraestructura”. Pareciera que el FMI no hubiera estado presente en nuestra historia y no supiera que todos los gobiernos han gastado progresivamente más en los rubros mencionados mientras que los ciudadanos hemos tenido un pobre o nulo rendimiento sobre los fondos entregados.

Los comentarios del FMI son “más de lo mismo”. Y querer obtener resultados distintos haciendo la cosa de la misma manera es una locura. Simplemente se queda bien con el gobierno de turno, apoyando el incremento de impuestos sin tomar una postura firme en contra del notorio mal uso que se le da a los fondos expropiados. Por ello es que los ciudadanos no debemos creer en el “evangelio según el FMI”, mucho menos hacer caso a sus recomendaciones. Todavía estamos esperando que alguna nación haya prosperado con sus consejos…

¿Confrontación o negociación?

Por Hugo Maul Rivas

¿No es esto lo que criticaba hace años el Ministro de Finanzas?

Como bien dice la sabiduría popular, "no es lo mismo verla venir que bailar con ella." Al menos, eso parece luego que se analiza cómo han cambiado las ideas y acciones de quienes hoy dirigen las finanzas públicas. En el documento El Pacto Fiscal de Guatemala: una oportunidad perdida (www.eclac.cl/ilpes/noticias/paginas/3/19803/fuentes.doc), el actual Ministro de Finanzas concluye que "las políticas fiscales que resultan de la coerción y la confrontación, o de limitadas negociaciones entre elites, son más vulnerables y eventualmente insostenibles." Resulta interesante que este funcionario abandere hoy una reforma que el mismo Presidente califica como una "batalla," ya que la negociación, como "se ha hecho toda la vida, no ha funcionado." ¿No sería esta la receta perfecta para el fracaso? ¿No es esto lo que criticaba hace unos años el titular de la cartera?

Según el Ministro, Guatemala tiene una "larga historia de reformas tributarias fracasadas e impulsadas en contextos de confrontación" (pág.15). Lo cual se debe a que las mismas han sido producto de "la negociación entre la élite tecnocrática correspondiente al Gobierno de turno y la dirigencia empresarial; o la confrontación" (p i). Nuevamente, parece que el Gobierno de turno no hace caso a lo que el Ministro pudiera aportar. Mientras Colom desafía abiertamente a los sectores poderosos, en una clara confrontación, por otro lado sostiene reuniones de "cabildeo" con esos mismos sectores. ¿De qué se trata todo esto? ¿En qué se diferencia esto del pasado? El resultado final será nuevamente producto de un acuerdo entre elites políticas y económicas. De acuerdos en los cuales el pueblo nunca está incluido, aunque sea quien finalmente pague la factura. 

El Ministro sabe bien que hay "diferencia entre una reforma tributaria puntual, a menudo no consolidada social y políticamente, y lo que es un pacto social sobre la política fiscal, que normalmente incluye reformas tributarias de largo aliento, que marcan al país y a su política fiscal por un período largo de tiempo con base en acuerdos que cuentan con un amplio apoyo político y social" (p 26). No se comprende, entonces, por qué el Ministro insiste en algo que bien sabe que no va a funcionar. Salvo, claro está, que haya cambiado de opinión o ya no crea en la necesidad del diálogo. Algo que resultaría irónico, preocupante y que debería despertar las más profundas sospechas acerca del verdadero compromiso de las autoridades con la búsqueda de consensos y, finalmente, con la consolidación de la democracia.

 

Cayó el Muro y Acabó la Tiranía

Por Verónica Spross

Debemos ser cautelosos y privilegiar la defensa de la libertad ante los ataques de colectivismo a los que nos enfrentamos.

Hace 20 años cayó el Muro de Berlín. La renuncia del gobierno socialista en la ExAlemania Oriental llevó a su demolición por parte de los ciudadanos alemanes. La posibilidad de ir de un lado a otro de Berlín sin restricciones se convirtió en uno de los principales símbolos de la Libertad a nivel mundial.

Richard M. Ebeling, en un artículo reciente, recuerda cómo surgió la idea de hacer una pared que dividiera a Berlín. Después de la Segunda Guerra Mundial la ciudad de Berlín fue dividida en cuatro partes, cada una se convirtió en una zona de ocupación aliada. El área oriental de la ciudad quedó a cargo de la Unión Soviética. La parte occidental estuvo a cargo de los Estados Unidos, Francia e Inglaterra. Entre 1940 y 1961, antes de que se construyera el muro por parte de los soviéticos, más de 4 millones de personas votaron con sus pies y decidieron emigrar a países de Europa Occidental. 

El 13 de agosto, en horas de la madrugada, los soviéticos extendieron alambre de púas en la zona de la Puerta de Brandenburgo, cerrando el paso a de un lado a otro de la ciudad. Dos días después comenzaron a construir la famosa pared, que fue hecha de ladrillo y concreto. Les tomó dos años terminarla. Tenía cerca de 45 kilómetros de longitud y 2.7 metros de alto, coronada por alambre espigado.  Guardias armados con ametralladoras disparaban a quien osara atravesarlo. Aún así, durante los 28 años de existencia del muro, entre 1961 y 1989 cerca de 5 mil personas lograron escapar por debajo o por encima de éste.

Además del muro, paralelamente surgió toda una industria, al estilo del contrabando o similar a los actuales coyotes, que ayudaba a las personas a escapar por un monto cercano a los diez mil dólares, e incluso ofrecía descuentos a familias completas. Más de 80 personas murieron intentando infructuosamente escapar.  Fue así como el Muro de Berlín se constituyó en el principal símbolo de la Guerra Fría y la división del mundo en dos mitades, una relativamente libre, en donde el Estado se consideraba al servicio de los ciudadanos y la otra, bajo el dominio de una tiranía, en donde la persona estaba la servicio del Estado. 

Detrás del muro, el gobierno alemán oriental indicaba a las personas donde vivir y donde trabajar, que bienes podían consumir y que diversiones eran permitidas.  Pero, la mayor limitación era a la libertad de locomoción, pues las personas no podían ir de un lugar a otro dentro de su país, ni tampoco podían viajar al extranjero sin autorización. 

En este aniversario del derribamiento del muro no debemos olvidar la tiranía tan tremenda que éste representó, en la cual el ser humano era propiedad del Estado, sin posibilidad de decidir acerca de sus movimientos, los cuales eran restringidos, supervisados y dirigidos de forma estricta. El potencial de desarrollo personal estaba limitado y definido por las autoridades. En el ámbito económico el resultado fue un marcado fracaso en la producción de bienes y servicios que generó grandes carencias y pobreza, originado por la imposibilidad de hacer cálculo económico y de ejercer la función empresarial ante la inexistencia del sistema de precios como guía orientadora de la producción, la distribución y el consumo. El comunismo quedó derrotado y el socialismo comprobó su ineficiencia.

La lección del muro para nosotros se traduce en una reflexión sobre el rol del Estado que queremos y que facilitará de mejor forma la vida en sociedad.  Debemos ser muy cautelosos y privilegiar la defensa de la libertad individual ante los ataques de colectivismo a los que nos vemos enfrentados. Debemos estar atentos a los muros de la corrupción, el clientelismo y el populismo, que únicamente nos empobrecen y reducen nuestro potencial de desarrollo.

Innecesario e Irresponsable

Por José Raúl González Merlo

El nuevo incremento de impuestos que pretende el Gobierno es inoportuno, innecesario e irresponsable. El tributario guatemalteco ha demostrado una y otra vez que ha cumplido con su parte del “contrato social”. Es el Gobierno quien nos ha fallado y pretende tapar sus errores de política subiendo, de nuevo, las tasas de impuesto.

Estos son los hechos: la recaudación total de impuestos ha caído un 7% hasta el mes de septiembre representando una caída de aproximadamente mil novecientos millones de quetzales. El Gobierno, de forma irresponsable, hizo caso omiso a los nubarrones de la crisis financiera internacional y se despachó, con la complicidad de los diputados, el presupuesto más grande de nuestra historia, cosa que pretende hacer de nuevo.

Claramente, la crisis financiera no se siente en el Gobierno. La está sintiendo el ciudadano guatemalteco. Lo demuestran las cifras de crecimiento económico y desempleo de este año. El Banco de Guatemala reporta que con suerte creceremos cero por ciento. No obstante lo anterior, la caída en ingresos fiscales no es excusa para justificar un incremento en las tasas de impuestos.

Aunque usted no lo crea, y el Ministerio de Finanzas no se lo diga, hay un importante grupo de impuestos que ha aumentado la recaudación en más de novecientos millones de quetzales. El Impuesto de Solidaridad (ISO), el Impuesto Sobre la Renta (ISR) de personas, el impuesto a los productos financieros, el IVA doméstico y otros aumentaron la recaudación en casi ¡nueve por ciento¡ La creatividad y trabajo duro de los guatemaltecos en medio de esta crisis sí han logrado dar resultados positivos en la recaudación. Son los impuestos más cercanamente ligados al consumo los que han provocado la caída en la recaudación global. El IVA de importaciones ha recaudado dos mil cuatrocientos millones de quetzales menos (21 por ciento de caída). Allí está el problema. Claramente los ciudadanos se han tenido que “apretar el cincho” y están consumiendo menos productos importados.

Si el Gobierno neciamente insiste en aumentar las tasas de impuesto de los rubros que han recaudado en tiempo de crisis, matará a la gallina de los huevos de oro y nos sumirá en una peor y larga recesión. Es una gran irresponsabilidad. La mayor recaudación debe venir por el crecimiento económico que da la inversión privada. En el pasado eso ha demostrado ser la vía más sana. Mientras ese momento llega, el Gobierno también debe “apretarse el cincho” abandonando presupuestos faraónicos basados en expectativas irreales. Demostrar honradez también contribuirá favorablemente a la ecuación.

Los ciudadanos han cumplido. El Gobierno debe cumplir también. El nuevo aumento de impuestos debe ser rechazado, por innecesario, inoportuno e irresponsable.

Impuestos: Una Nueva Incógnita

Por Hugo Maul

El Gobierno está decidido a aumentar las tasas.

“Quien tiene oídos para oir, oiga”. (Mateo 13:9). Ya que según parece, el Ministro de Finanzas lo está haciendo. Casi al mismo tiempo que el Gobierno empezara a hablar de una reforma tributaria, el Icefi (un centro de investigaciones fiscales fundado por el señor ministro) sugirió varias medidas que bien podrían ser la base para la misma. Entre estas destacan aumentar la tasa del régimen general del ISR del 5 por ciento al 9 por ciento, fortalecer el IUSI y reducir los “derechos adquiridos” de los grupos empresariales más poderosos. ¿Coincidencia o concertación? Es muy difícil saberlo. Tal vez ninguna de las dos, pero dado el extremo hermetismo en torno a la nueva reforma tributaria, cualquier señal debe ser tomada en cuenta.

Por ejemplo, la percepción de la crisis que podrían tener las autoridades y la deseabilidad de crear nuevos tributos en este contexto. Según F. Carrera, analista del referido centro fundado por Fuentes Knight, ciertos grupos económicos están haciendo su “agosto” en medio de la crisis. En su columna de la semana pasada, este analista sostenía que en medio de la crisis “las exportaciones de azúcar se han incrementado… cerca de US$55 millones… las de cardamomo… US$100 millones… las de banano… US$130 millones”. Unos US$300 millones o el equivalente a Q2.5 millardos “caídos del cielo”. Si a esto se suma otro tanto igual derivado de las ganancias del sistema financiero y los relativamente buenos precios del café, fácilmente estaríamos, sugiere Carrera, ante unas ganancias extraordinarias superiores a los Q5 millardos.

Aunque no se sabe por dónde viene la próxima reforma tributaria, es posible leer entre líneas y sacar algunas conclusiones. Aunque los análisis del Icefi no tengan nada que ver con las actitudes adoptadas por las autoridades, los mismos ayudan a entender ciertas actitudes de los funcionarios. Sobre todo, porque no van a quedarse de brazos cruzados y por qué no quieren negociar. Es claro que el Gobierno ve la posibilidad de apropiarse de parte de las inmerecidas ganancias que algunos sectores están obteniendo. Al igual que el Icefi, el Gobierno está decidido a lograr tal objetivo a través del aumento en las tasas y bases del impuesto sobre la renta. Mientras continúe el hermetismo en torno a la reforma tributaria, nada cuesta hacer caso del consejo bíblico y estar más atentos a lo que dicen los círculos intelectuales cercanos al poder.

La Contaminación del Lago de Atitlán

Por Verónica Spross

Se necesitan acciones drásticas para salvar uno de nuestros principales tesoros naturales.  Debe evitarse que continúe su deterioro.

Los estudios recientes han venido a confirmar la tragedia de la contaminación del lago de Atitlan, que los expertos venían anunciando desde hace muchos años, pero las políticas municipales se han negado a resolver. Los guatemaltecos pagaremos muy cara la negligencia de las autoridades que no han tenido la visión ni la estrategia para resolver un problema atendible.

Actualmente el nivel de contaminación ha aumentado, por lo que el agua no puede utilizarse para beber ni tampoco es recomendable bañarse en las aguas del lago, que antes eran cristalinas y puras, porque han encontrado la existencia de una bacteria, denominada cianobacteria, que podría ser letal para las especies que allí habitan, así como también es perjudicial para el ser humano.

Entre las razones de la contaminación del cuerpo de agua se encuentran la proliferación de fertilizantes inorgánicos, el crecimiento de las poblaciones aledañas y  el aumento en la cantidad de hoteles, restaurantes, casas de recreo y viviendas, que generan aguas servidas, que están siendo vertidas a los ríos o al lago directamente, sin que hayan pasado por una planta de tratamiento.

Desde hace más de una década el problema de la contaminación del agua se ha venido agravando en todo el país. Un estudio realizado en la década de los noventa por el Instituto de Fomento Municipal, indicó que en el 90% de los municipios del país el agua estaba contaminada con heces fecales.  La principal consecuencia de la contaminación del agua son las enfermedades intestinales agudas, que en muchas ocasiones son la principal causa de la mortalidad infantil.  

Las municipalidades deberán revisar sus planes de desarrollo municipal e incorporar con urgencia los mecanismos más adecuados para que se trate adecuadamente las aguas servidas, y que éstas puedan llegar ya limpias a los cuerpos de agua.  

Pese a que la provisión de agua es una de las principales responsabilidades a cargo de las corporaciones municipales, muy pocas se preocupan de que ésta sea potable. Es necesario que la Asociación Nacional de Municipalidades, el INFOM y otras instituciones que trabajan con las comunas generen mayor grado de concientización sobre los beneficios que el adecuado servicio de agua tendrá sobre la salud de la población y, en especial de los niños. 

El problema de la provisión del agua potable y el tratamiento de las aguas servidas es que hay una creencia equivocada de que el servicio debe ser muy barato o gratis.  Se desestima el servicio como un bien económico que requiere esfuerzo para que el proceso de entrega del agua o de limpieza del agua contaminada pueda realizarse. Es necesario un cambio de incentivos para que el agua refleje su verdadero valor e incluya el costo real de llevarla al hogar y del tratamiento correspondiente de las aguas utilizadas.

La atención al problema del lago de Atitlán es prioritario. El turismo podría dejar de llegar, con la consecuente merma en los ingresos de las comunidades aledañas al lago. Se necesitan acciones drásticas para salvar a uno de nuestros principales tesoros naturales. Debe evitarse que continúe su deterioro.

¿Un Retroceso en el Desarrollo Democrático de Guatemala?

Por Vanessa Paz Abdo

La fundación alemana Konrad Adenauer (KAS) y el portal Polilat desde el año 2002 efectúan anualmente el Índice de Desarrollo Democrático de América Latina (IDD-Lat)  cuyo objetivo es destacar los logros y virtudes del proceso de evolución hacia la democratización de las instituciones y sociedades de 18 países de la región latinoamericana, al igual que exponer sus posibles vicios y falencias.  Se espera que el conocimiento de los logros y virtudes coadyuve a que estos sean imitados en distintos países de la región, al igual que pueda aprenderse de la experiencia de otros países para evitar replicar sus errores. 

Para ello hace una análisis comparativo de la evolución de las instituciones y de las sociedades de Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Costa Rica, Chile, Ecuador, El Salvador, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana, Uruguay, Venezuela y Guatemala.  Asimismo, realiza un análisis del comportamiento de las dirigencias nacionales en la tarea de encauzar a cada país en la senda de la democracia, bajo los principios de libertad, equidad y transparencia.  Esto lo hace utilizando como base la medición de 31 indicadores agrupados en cuatro dimensiones del desarrollo democrático:

Dimensión I: Condiciones básicas para la democracia
Dimensión II: Respeto de los derechos políticos y las libertades civiles
Dimensión III: Calidad institucional y eficiencia política y
Dimensión IV: Ejercicio de poder efectivo para gobernar.

Cada dimensión y cada uno de sus componentes son evaluados en una escala de 0 a 10, correspondiendo el máximo puntaje al país de mejor desempeño en cada caso y a los restantes valores proporcionales. 

Recientemente fue publicado el Informe correspondiente al año 2009, liderando la lista Chile, Costa Rica y Uruguay.    Esta nueva medición ubica a Guatemala nuevamente en el grupo de países con menor desarrollo democrático en América Latina y por tercer año consecutivo con un descenso en la calificación obtenida.  Esta vez, Guatemala está ubicada en el penúltimo lugar de la lista, dos escalones más abajo que en el año 2008 y cuatro más abajo respecto al 2007.

Este descenso en la calificación obtenida se debe al déficit que presenta en casi todas las dimensiones del desarrollo democrático, con valores por debajo del promedio en casi todas las sub-dimensiones, destacando su notoria debilidad en el respecto a los derechos políticos y libertades civiles, donde el único país que tuvo una calificación peor que Guatemala fue Venezuela.

Sin embargo, es innegable que Guatemala está en un período de transición democrática donde al menos la dimensión electoral ha adquirido cierta aceptación entre los guatemaltecos como mecanismo para cambiar a los gobernantes, aunque todavía no con un alto porcentaje de participación en los procesos electorales.  

A pesar haber retrocedido en la calificación obtenida, en la actualidad se están dando muestras de avances hacia una sociedad democrática que podrían verse reflejados en uno de los aspectos evaluados para la medición del 2010 pues, cabe destacar que cada día aumenta el rol de las organizaciones de la sociedad civil fiscales independientes en los diversos ámbitos de la política pública, con mayor libertad de expresión y emisión del pensamiento. 

Sin embargo, hay algunos aspectos clave identificados a través  del IDD-Lat que Guatemala debe mejorar si desea acelerar sus avances en el arduo camino de la construcción de una auténtica democracia.  Algunos de estos aspectos clave son: contar con una amplia y significativa competencia entre los individuos y grupos organizados; un alto nivel de participación política en la selección de los líderes y las agendas; un amplio margen de libertades civiles y políticas-libertad de expresión, de prensa, de agrupación y organización- que permita asegurar la integridad de la competencia política y la participación.   Sólo con  el logro del orden y estabilidad política se logrará una consolidación de la democracia  en el país y por lo tanto, una mejor base para el crecimiento económico de largo plazo.

Cabe señalar también que mucho de lo que se espera para decir que se vive en una auténtica democracia en Guatemala lo tenemos ya plasmado en la Constitución de la República (libertad de expresión, libertad de locomoción, libertad de asociación y hasta de manifestación) y en leyes específicas.  No obstante,  hace falta el andamiaje institucional que permita la adecuada aplicación de la Constitución y las leyes de la República. 

Si desea conocer con precisión y objetividad los obstáculos para el desarrollo democrático en nuestro país, que presenta este informe al 2009, le invitamos a consultarlo en la página web http://www.idd-lat.org/IDD2009.htm.   Entre las novedades que presenta este año se encuentra un capítulo dedicado a analizar el déficit de participación ciudadana y la necesidad de políticas de estado destinadas a construir verdaderas sociedades de ciudadanos.

 

 

Los Talentos del Gobierno

Por José Raúl González Merlo

“Después de un largo tiempo, llegó el señor y arregló las cuentas con sus servidores. El que había recibido los cinco talentos se adelantó y le presentó otros cinco. “Señor, le dijo, me has confiado cinco talentos: aquí están los otros cinco que he ganado”. “Está bien, servidor bueno y fiel, le dijo su señor, ya que respondiste fielmente en lo poco, te encargaré de mucho más: entra a participar del gozo de tu señor". Mateo 19-22.

Los comentarios del presidente Colom no pudieron ser más inoportunos. Inaugurando una empresa que estaba creando cientos de nuevos empleos, anuncia sus intenciones de aumentar los impuestos. Vaya mensaje para empresarios que hubiesen estado interesados en invertir en nuestro país. Aumentar impuestos en medio de esta recesión es, además, irresponsable, por las nefastas consecuencias que tendrá en el agravamiento de nuestra situación económica. No obstante lo anterior, la necedad sigue viva y la oleada de incrementos de impuestos comenzará de nuevo.

Cuando el “Gobierno de Álvaro Colom” termine su segundo año de gestión habrá recaudado más de sesenta mil millones de quetzales en impuestos. Cifra que, por cierto, el presidente considera “pequeña”. Sin embargo, lo más relevante no es la cantidad de “talentos” que le hayamos entregado, sino el buen o mal uso que se haya hecho de los mismos. Contrario a lo que algunos piensan, el poder que el Gobierno tiene para expropiar el trabajo de cada guatemalteco no es ni debe ser absoluto. La legitimidad de ese poder debe ser cuestionada permanentemente. Este, como los anteriores, ha demostrado que carece de esa legitimidad. Basta con ver las noticias para darnos cuenta de que no ha sido fiel ni en lo poco ni en lo mucho.

La seguridad empeora, la corrupción campea, la ineficiencia es evidente. El uso que se está haciendo de los talentos entregados bajo amenaza de cárcel deja mucho que desear. Ya es hora de exigirles a nuestros servidores públicos un destino eficiente de nuestros recursos antes de aceptar que se pretenda aumentar los impuestos.

“Llegó luego el que había recibido un solo talento. “Señor, le dijo, sé que eres un hombre exigente: cosechas donde no has sembrado y recoges donde no has esparcido. Por eso tuve miedo y fui a enterrar tu talento: ¡Aquí tienes lo tuyo!” Pero el señor le respondió: “Servidor malo y perezoso, si sabías que cosecho donde no he sembrado y recojo donde no he esparcido, tendrías que haber colocado el dinero en el banco, y así, a mi regreso, lo hubiera recuperado con intereses. Quítenle el talento para dárselo al que tiene diez, porque a quien tiene se le dará y tendrá de más, pero al que no tiene, se le quitará aun lo que tiene. Echen afuera, a las tinieblas, a este servidor inútil; allí habrá llanto y rechinar de dientes”. Mateo 25-30

Incierto Futuro

Por Hugo Maul Rivas

Más incierto no podría ser el panorama

El año 2009 ha sido un año particularmente complicado para nuestra economía. La actividad económica no se recupera, algunos de los sectores más importantes de la economía han registrado una importante pérdida de dinamismo, las encuestas empresariales tampoco dan signos alentadores, etcétera. En general, el clima de negocios sigue siendo poco favorable para nuevas inversiones. En términos generales, no hay señales claras de que el clima de negocios vaya a mejorar sustancialmente en los próximos años. Aunque todos los organismos financieros internacionales vaticinan una recuperación en 2010, parece que nada es seguro. Paul Krugman, Premio Nobel de Economía, ha estado advirtiendo respecto de la posibilidad de que los daños derivados de la recesión estadounidense sean más persistentes de lo que se cree. En sus propias palabras, Krugman “no ve claramente un nuevo motor que impulse un crecimiento renovado”.

Si a esto se suman las incipientes presiones inflacionarias derivadas de la expansión monetaria y fiscal de los países en desarrollo y el aumento del precio del petróleo, el panorama no parece nada alentador. A lo que habría que añadir, en lo que respecta al ámbito doméstico, la reducción en los ingresos por remesas familiares, el bajo impacto de los programas de emergencia y reactivación económica, la incertidumbre política y la obstinación de realizar, a como dé lugar, una reforma tributaria en gran escala. Más incierto no podría ser el panorama. Al día de hoy se ha apostado por una recuperación liderada por el Gobierno. Independientemente de lo que diga la propaganda oficial, todos sabemos bien que los resultados de tales intervenciones siguen sin verse.

Lo grave de la situación es que en lugar de recapacitar y enmendar el curso de acción, el Gobierno parece empecinado en seguir experimentando con más de lo mismo. Más endeudamiento público, aunque el mismo crezca a un ritmo insostenible para la economía; más impuestos, aunque todos estemos en una situación económica muy complicada; más gasto público, aunque el mismo no responda a criterios de calidad, pertinencia, transparencia y eficiencia. Este tipo de acciones, si bien se pueden justificar desde la necesidad de “hacer algo” y si bien pueden “empaquetarse” dentro de una llamativa y conmovedora campaña de mercadeo, en el fondo poco o nada hacen por preparar al país ante un incierto futuro.