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Carta a los Diputados
Honorables Diputados
Congreso dela República
Presente
 
 
En nombre del Centro de Investigaciones Económicas Nacionales, CIEN, les enviamos un saludo y les deseamos éxitos en sus actividades. Sin ciudadanos valientes y comprometidos, y sin su involucramiento, la democracia guatemalteca no pasa de ser un mero sueño. Por ello, como parte del programa de radio Tiro Libre, en Radio Infinita, 100.1 FM, el día miércoles recién pasado abrimos los micrófonos para que la población pudiera expresarse de cara a las futuras interpelaciones que se realizarán al Ministro de Gobernación y al Ministro de Finanzas Públicas. Ante la imposibilidad de muchos de ellos de hacer llegar sus opiniones al Congreso de la República, nos comprometimos a hacerles llegar a los Honorables Diputados, las preguntas que ellos plantearon, esperando que alguno de los Diputados pudieran hacer suyas dichas preguntas y usarlas para interpelar a los Ministros en esta o en otra ocasión. 


Preguntas para interpelar al Ministro de Gobernación:
 
1.    ¿Por qué se mandaron tan pocos elementos policíacos a la guarida de narcotraficantes, quienes los superaron en número y armamento?  ¿Dicha acción se debe a que no se cuenta con el poder investigativo de las fuerzas públicas?  ¿Quién es responsable que no se contara con la investigación adecuada, para evitar esta masacre contra guatemaltecos honrados?
2.    ¿Cuál fue la razón por la cual trasladó más de Q.200 millones a Cohesión social, cuando la seguridad es la prioridad número uno de la población?  ¿Por qué no se utilizó dicho dinero para comprar chalecos anti-balas para los policías, o instalar cámaras de circuito cerrado en áreas identificadas como de alta violencia?
3.    ¿Cuáles son los ajustes al Presupuesto General de Ingresos y Egresos 2009 para dar soporte y cumplimiento al Acuerdo Nacional para el avance de la Seguridad y la Justicia?  ¿Estos ajustes incluían reducir 200 millones de quetzales el presupuesto del Ministerio de Gobernación para dárselo a Cohesión Social?
4.    ¿Cuánto dinero le va a sobrar del Presupuesto 2009 para devolverlo a Cohesión Social? 
5.    ¿Devolverá dinero para darlo a Cohesión Social, si usted permanece en el cargo en el año 2010 y 2011?
6.    ¿Por qué no se ha implementado la Ley del Sistema penitenciario?  ¿A quién se está penalizando por su falta de implementación?
7.    ¿Cuál ha sido el resultado del bloqueo de señales de celulares en los centros penales?  ¿Se han reducido las extorsiones?  ¿Dicho bloqueo ha impulsado la realización de extorsiones fuera de los penales?
8.    ¿Por qué la necesidad de un Ministerio de Seguridad Pública, cuando ya existe la infraestructura institucional del Ministerio de Gobernación?
9.    ¿Por qué no aprovechar las cámaras de EMETRA para fines de seguridad?
10.    ¿Cuáles son los lugares en los que debiera de focalizarse la acción policiaca?
11.    ¿Cuáles son los lugares en los que debiera focalizarse la acción preventiva, mediante centros modelo de atención especializada para niñez, adolescencia y juventud en conflicto co la ley o en situación en riesgo? 
12.    ¿Cómo plantea lograr que el Ministerio de Seguridad Pública cuente con personal calificado y estable, con perfiles y procesos transparentes de selección, contratación y promoción?
 
Preguntas para interpelar al Ministro de Finanzas Públicas:
1.    Muchos analistas dijeron que el año 2009 sería malo económicamente, ¿por qué insistieron en tener un presupuesto inflado?
2.    ¿Fue culpa de los técnicos del Ministerio de Finanzas Públicas el impulsar un Presupuesto inflado para el año 2009?
3.    ¿Cuáles son las acciones que el Gobierno está implementando para luchar contra el contrabando?
4.    ¿Quiénes han sido capturados por realizar contrabando durante este Gobierno?
5.    ¿Debiera existir un Código Ético para que la SAT sepa cómo tratar con respeto y cortesía a los contribuyentes?
6.    ¿Qué recortes está planificando el Gobierno frente a al reducción de los ingresos fiscales?  ¿Son dichos recortes en Ministerios y en programas prioritarios para el país o no?
7.    ¿Ha considerado realizar una amnistía fiscal para darle un respiro a las empresas y personas que están afrontando la crisis en este momento?
8.    ¿Cómo pretende realizar una reforma fiscal, cuando hay escándalos constantes de corrupción y de mal uso del dinero de los contribuyentes?
9.    ¿Cuánto dinero tendría el Gobierno se más, si no existieran problemas de corrupción?
10.    ¿Conviene una reforma fiscal, ante una crisis que ha llevado a la caída del ingreso y del consumo de los guatemaltecos? 
11.    ¿Realmente es conveniente endeudar a los guatemaltecos en la coyuntura actual?
 
Agradecemos su interés.
Plan B
Por: José Raúl González Merlo.  

Desde que el gobierno presentó sus intenciones de un presupuesto nacional de casi cincuenta mil millones de quetzales, diversos analistas indicamos la imprudencia de presentar semejante gasto para un año tan complicado como el 2009. El tiempo nos ha dado la razón. Frente a los efectos de la crisis económica internacional, el gobierno se apresura a modificar sus planes. Sin embargo, el Plan B tampoco es alentador.

 

El plan original era aumentar gastos e ingresos en un increíble 16%. El número no hacía sentido; especialmente cuando estaba claro que el 2009 sería, en el mejor de los casos, un año de desaceleración económica. El Congreso hizo lo suyo y aprobó el llamado “presupuesto contracíclico”. Bastaron los primeros tres meses del 2009 para cambiar radicalmente las expectativas. Las estadísticas dicen que la recaudación, lejos de crecer, ha caído un 6% con respecto al año anterior. De seguir así, habría una diferencia desfavorable entre el presupuesto original y el real de unos siete mil setecientos millones de quetzales.

 

Frente a esta situación, el Plan B del gobierno contempla una elaborada y onerosa campaña de propaganda para lograr dos objetivos. El primero es hacer creer que las acostumbradas medidas de “austeridad” que se anuncian son relevantes. El segundo es preparar el terreno para una nueva ronda de endeudamiento público externo e interno y presionar para la aprobación de aumentar impuestos. Si desde un inicio sabíamos que el presupuesto era deficitario, ahora es peor. Los ciudadanos hemos sido llevados a un problema por parte de un gobierno que primero infló el presupuesto y ahora recurre a más deuda e impuestos para financiarlo.

 

Subir impuestos profundizaría el problema económico. El IVA de las importaciones está caído un 20% con respecto al año anterior. Esto nos puede dar una idea de la magnitud de la recesión. No obstante lo anterior, el gobierno sigue creyendo que gastando más es como se puede estimular mejor la economía. Inclusive si éste gasto proviene de mayores impuestos. La dócil Junta Monetaria avala indirectamente esta tesis al aprobar el paquete de endeudamiento por mil ochocientos millones de quetzales; dinero que representa incremento futuro de impuestos.

 

Hay muchos problemas que nos hubiéramos podido ahorrar si, como se dijo en su oportunidad, se hubiese adoptado el mismo presupuesto del 2008 dada la incertidumbre económica. A cambio de eso, tenemos un panorama complicado que incluye mayor endeudamiento y mayores impuestos. La pelota vuelve a caer en el Congreso quien tendrá en sus manos la aprobación de ambos. Nuevamente, el futuro de ciudadanos que ni siquiera han nacido esta por evaluarse. A ver si “nacen con el pan o con la deuda bajo el brazo”.

Hoyo Fiscal
Por: Hugo Maul Rivas.  

A pesar de la voz de alarma respecto del impacto de la caída en la actividad económica sobre los ingresos tributarios, las autoridades políticas presentaron un presupuesto público basado en metas muy difíciles de alcanzar. De haberse reconocido la imposibilidad de alcanzar estas metas, seguramente tendríamos hoy una situación diferente. Sin embargo, las autoridades políticas decidieron hacer caso omiso de tales advertencias y lograron la aprobación de un presupuesto que hoy sufre de un “hoyo fiscal” de miles de millones de Quetzales. Situación que se ha aprovechado para generar una sensación de urgencia en la aprobación de la reforma tributaria que se discute en el Congreso y en la aprobación de mayores niveles de endeudamiento.  

Aunque el endeudamiento público puede ser una solución pasajera, a mediano y largo plazo no es una estrategia que pueda mantenerse de manera indefinida. Sobre todo cuando el costo de la deuda supera a la potencialidad de repago de la misma. Pretender nivelar los gastos e ingresos vía el aumento de los impuestos también tiene sus límites. Para principiar, la situación actual de la economía no lo permite. Además de que cierto tipo de tributos resultan incompatibles con una estrategia de recuperación productiva, de promoción de la inversión y creación de empleo. Dadas estas limitantes, el ajuste pasa inevitablemente por recortar gastos.  

Aunque el gobierno anunció ya un recorte de gastos, una medida en la dirección correcta, el mismo resulta insuficiente. El reto no es reducir, aumentar o congelar todo tipo de gasto por igual, sino que tales modificaciones respondan a criterios de rentabilidad social y económica. Aunque la forma más rápida y directa sea la reducción de gastos pareja a lo largo y ancho del sector público, no es la mejor forma. Así como una familia no reduce sus gastos por igual ante una reducción en sus ingresos, sino reduce más en los rubros menos prioritarios, igual debería hacer el gobierno. Una simple lección de suma importancia para afrontar el reto que el gobierno tiene para adecuar el gasto público a los ingresos tributarios. Finalmente, así como se pretende reducir el “hoyo fiscal” a través de nuevos impuestos, también habría que reconocer que dicho “hoyo” no existiría si el gasto público respondiera a prioridades económicas y sociales y a estimaciones realistas de los ingresos.



Cuidado con la SAT
Por: Lisado Bolaños Fletes.  


¡La justicia es una serpiente que muerde sólo a los descalzos!

 

En estos días, la SAT es una serpiente que anda al acecho, porque tiene mucha hambre.  El Viceministro de Finanzas, Pluvio Mejicanos, dijo recientemente a Prensa Libre de los temores del Gobierno.  Comentó que temen que la actividad económica en Guatemala baje de tal manera que se reduzca en 6 mil millones de quetzales la recaudación tributaria.  Eso implica una caída en más del 10 por ciento  de sus ingresos.  Con ese tipo de escenarios, el Ministerio de Finanzas y la Superintendenciade Administración Tributaria, SAT, tendrán que hacer lo imposible para evitar esta  caída.  Incluso, buscar  a los descalzos.

 

La justicia es una serpiente que muerde sólo a los descalzos.

 

Si usted sospecha que los descalzos son los pobres, eso no es siempre cierto.  Los descalzos son los que no tienen protección ante la serpiente; los indefensos.  En el caso de la serpiente de la SAT, los más indefensos son  los contribuyentes.  Los que ya pagan impuestos, son los más desprotegidos, porque ante cualquier caída en la recaudación, lo más sencillo es buscar entre sus papeles y presionarlos a pagar más.  Así que son, de todas las víctimas, las más descalzas.

 

Lo digo porque a mi alrededor, hay gente que, a pesar de haber cumplido a tiempo con el pago de sus impuestos, se les notificó que no fue así.  Entonces tienen que ir a buscar toda la información que presentaron y justificar su pago de impuestos; pasar varias horas en la SAT, en lugar de estar en el trabajo, defendiéndose de las acusaciones que les hacen de no haber cumplido con su deber tributario. Mientras tanto, la lucha al contrabando no debe estar avanzando mucho…

 

Hay una empresa que en el último mes, le cambiaron el renglón arancelario de uno de los productos que suele importar.  Lleva años importando y ahora quieren que pague 15 por ciento  de aranceles, cuando antes pagaba 0%.  Además, le revaluaron el activo, a pesar de contar con la documentación adecuada.  Esto significa que lo están obligando a pagar 12% más de impuestos.  Dudo que haya sido un error de la empresa.  Creo, más bien, que este cambio de aranceles evidencia una política explícita, en donde las autoridades fiscales están interesadas en evitar la caída tributaria anunciada por el Viceministro Mejicanos.  Y esa política, lleva a los funcionarios públicos a este tipo de extremos, a estas acciones arbitrarias y que afectan aún más la actividad económica.

 

¿Cuál es el fondo de todo esto?  ¿Será culpa de la SAT? ¿O, será una decisión del Gobierno central, quien define las metas de ingresos y quiere gastar a manos llenas?

 

En todo caso, la justicia es una serpiente que muerde sólo a los  descalzos. Tengan mucho cuidado. 

El milagro de la seguridad
Por: José Raúl González Merlo.  

Para desgracia del pueblo de Guatemala, el gobierno del Presidente Colom se encamina a ser un mediocre gobierno más. Luego de doce años de campaña, tres meses de transición y quince meses de gobierno, finalmente corre a alinearse con el asunto más importante en la mente de los guatemaltecos: la seguridad. Vamos tarde y va mal.

 

Alvaro Colom ganó la Presidencia porque, a última hora, convenció a los electores que combatiría la violencia con inteligencia. Ese slogan le valió los votos y ganó las elecciones. Sin embargo, está claro que la seguridad nunca sería un tema de su prioridad. Ya en la Presidencia, organizó en tiempo record su verdadera pasión: el Consejo de Cohesión Social. Nombró a su esposa para dirigirlo y,  a partir de ese momento, se dedicó a viajar y a estar presente en la entrega de las dádivas del programa. Con una vasta experiencia redistributiva, luego de su paso por el Fondo de Inversión Social, lo suyo es presentarse como el gran benefactor del pueblo.

 

Hubo de pasar quince meses, tres Ministros de Gobernación y estadísticas de asesinatos propias de  Bagdad para que, finalmente, se hiciera un plan de seguridad. Promesas y más promesas. Lamentablemente comenzó con el pie izquierdo porque al día siguiente condicionaron su implementación a la disponibilidad de fondos… Como si apenas un mes atrás, el Ministerio de Gobernación no hubiese trasladado cerca de trescientos millones de quetzales de su presupuesto a otras dependencias… ¿Entonces? Paradójicamente, en la misma semana en la que se da a conocer el plan, siguen matando chóferes de buses y dos prominentes y productivos guatemaltecos junto a la hija de uno de ellos son asesinados…

 

Hasta ahora el gobierno ha dado palos de ciego. Se anota unos golpes contra el crimen pero se muestra impotente para frenar los asesinatos y extorsiones. Increíblemente, tales extorsiones siguen ocurriendo desde las cárceles. Y para terminar de fregar, la reforma a la ley de armas buscará desarmar a la ciudadanía honrada y la prohibición para que dos personas circulen en moto perjudicará a otro grupo de ciudadanos honrados. Claramente no vamos en la dirección correcta.

 

Quizás esto último sea lo más frustrante. Suficientemente malo es que los ciudadanos sean amenazados por los criminales como para que el gobierno nos deje sin posibilidad de defensa y sin transporte. ¿Qué vendrá más adelante? Lo que más preocupa es que, desde la perspectiva gubernamental, nos llevan por el camino correcto. Guatemala no necesita propaganda oficial sino un milagro: que el Gobierno entienda que va en la dirección equivocada, recapacite y priorice. Y que mientras tanto, respete, no viole los derechos individuales de los ciudadanos. Ese si sería un comienzo, aunque tarde, alentador.

Empresarios y Empleo
Por: Hugo Maul Rivas.  

Conseguir un trabajo con “todas las de ley”, algo muy común en otros países, es para la inmensa mayoría de guatemaltecos tan sólo un sueño. Seguir insistiendo en este sueño pareciera no tener mucho sentido, las reformas necesarias para generar empleo en gran escala no se van a materializar de la noche a la mañana y tampoco darían resultados instantáneos. Situación que obliga a buscar mecanismos alternos para asegurar una fuente de ingreso a quienes no consiguen un empleo debidamente remunerado. Una de estas opciones es que cada quien, en lugar de salir a buscar empleo, se convierta en empresario. Por supuesto, dado el nivel educativo de la población, los niveles de pobreza existente y la extensión limitada de los mercados, la gran mayoría serían micro o pequeños empresarios. Situación que dista mucho del óptimo pero que, al menos, sería una opción para quienes no consiguen empleo.  

Este tipo de apuesta requiere una mejor comprensión de lo que significa ser empresario y el papel que éste juega dentro del sistema económico. Es preciso reconocer que para aprobar, poner en funcionamiento y mantener reformas que promuevan la iniciativa privada y el esfuerzo empresarial, es necesario que la actividad empresarial considere justa y moralmente aceptable. Desafortunadamente, la imagen del empresario y de la iniciativa privada tiende a asociarse con empresas grandes que limitan la competencia, empresarios que florecen al amparo de los privilegios gubernamentales o con poderosas asociaciones empresariales que favorecen a los “poderosos”. Aunque mucho de esto pueda haber en la práctica, también hay que reconocer que una inmensa mayoría son micro y pequeños empresarios que luchan día a día por salir adelante.

En la medida que se tenga una imagen errónea del empresario será muy difícil promover la iniciativa empresarial como un mecanismo alterno para generar ingresos y empleo. De esa cuenta, en lugar de seguir luchando contra la informalidad y haciendo la vida difícil a micro y pequeños empresarios, la política pública podría reconocer la importancia de esta “válvula de escape” y adoptar medidas para promover la iniciativa empresarial como mecanismo alterno a la generación de empleo. Sin embargo, para dar ese paso es necesario construir confianza, valores, actitudes, acciones y nuevos discursos acerca de la iniciativa empresarial, reconociendo en ella un potencial y legitimidad que hasta el día de hoy se le ha negado.

Más incompetencia, menos libertad
Por: José Raúl González Merlo.  

El ciudadano guatemalteco no sólo es víctima de la eficiencia criminal sino tiene que lidiar con la incompetencia gubernamental. Ante la incapacidad para combatir a los asesinos que se trasladan en parejas en motos, el gobierno se ha inventado una brillante solución: prohibir la circulación de motos con dos pasajeros. Increíblemente, en vez de que el gobierno sirva para proteger libertad ciudadana, su incapacidad la restringe cada vez más.

 

Es evidente que los criminales están mejorando sus técnicas. Ahora han optado por desplazarse en moto lo que les permite escapar con relativa facilidad. Los asesinatos y robos mediante este modus operandi están en aumento. El gobierno debe hacer algo. Pero, en el combate al crimen, el gobierno debería dar muestras de capacidad no de holgazanería. Prohibir la circulación de motos con dos pasajeros es pereza mental. Peor aún, ahora pondrán onerosos requisitos a los motoristas tales como registrarse para adquirir y portar un chaleco especial, pintar en el casco el número de placa, etcétera; ¿Es que hay algún ingenuo que crea que con esto representará un obstáculo relevante para los sicarios?

 

Yo veo, todos los días, a decenas de personas que se trasladan en pareja en moto. No son criminales. Son ciudadanos que pagan impuestos y que tienen derecho a que el gobierno no sólo los proteja sino respete sus libertades civiles. Van en moto, posiblemente para tratar de escapar de la criminalidad en los buses de transporte colectivo. Van en moto, tal vez, porque no pueden darse el lujo de andar en carro. Veo a maridos que quizás adquirieron la moto con grandes sacrificios y trasladan a su esposa, y algunas veces hasta al bebé. Otros simplemente van de paseo con su pareja. ¿Cómo es posible que prohíban una actividad pacífica como esta? La población no debe pagar con su libertad el oneroso costo de la incapacidad gubernamental.

 

Si durante la campaña se nos prometió “inteligencia” para combatir la violencia, lo que estamos recibiendo es incompetencia. Ahora nos vendrán con ­historia de que, en Colombia, hicieron lo mismo. Con todo respeto, dejen de andar copiando recetas de otros países y hagan algo por proteger a la población sin violar su libertad. Prohibir siempre es lo más fácil. Los criminales deben reírse cada vez que ven las ridículas medidas que el gobierno le impone a la ciudadanía honrada mientras ellos siguen tan campantes.

 

La población debe protestar y salir a defender su libertad. El Procurador de los Derechos Humanos debe impedir esta flagrante violación a nuestros derechos básicos. Alguien tiene que recurrir a la Corte de Constitucionalidad. No permitamos que el gobierno coarte nuestra libertad como consecuencia de su pereza. ¡Exijamos resultados y no un país cada vez menos libre!

Empleo y Crisis
Por: Hugo Maul Rivas.  

A pesar que más del 75% de toda la fuerza laboral opera en la economía informal, la economía formal contribuye con un poco más de un millón de puestos de trabajo. Ninguno de estos segmentos del mercado laboral guatemalteco se libra de los efectos de la crisis. La destrucción de empleo formal, fenómeno que se observa cuando las empresas cierran operaciones o reducen sus operaciones, sumada a la reducción en la capacidad de generación de nuevos puestos de trabajo incide en que el empleo informal aumente y el formal disminuya. Históricamente ha existido una importante correlación entre el crecimiento económico y el empleo formal. En promedio, un aumento del 1% en el PIB ha provocado un aumento de 1% en el empleo formal, aunque el comportamiento del empleo formal ha sido mucho más volátil que el crecimiento económico.  Esto indicaría que en la medida que la economía deja de crecer o se reduzca, también lo haga el empleo formal. Aunque la reducción en este último, como lo prueban los difíciles años entre 1981 y 1986, puede ser mucho mayor que en el primero.  

Durante la crisis de los ochenta, la caída en el crecimiento del empleo formal fue mucho más pronunciada que la caída en el crecimiento económico. Al punto que casi más de veinte años después la economía no ha logrado recuperar el dinamismo en la generación de empleo formal. Situación que no puede corregirse fácil e inmediatamente ya que para superar este problema se requiere de mayores niveles de inversión en capital físico y humano por trabajador, mejorar la eficiencia de cómo funciona la economía, descubrir nuevos sectores económicos capaces de absorber grandes cantidades de empleo y mejoras tecnológicas y empresariales. Todo esto suponiendo que existe seguridad física y personal, certeza jurídica y un adecuado ambiente político. Medidas que van mucho más allá de la simple creación de empleo público. Ya que, por más importante que pudiera ser éste durante la crisis, a largo plazo no es una opción factible ni sostenible. Sin embargo, salvo algunos programas de empleo público, pareciera que no existe ninguna urgencia al respecto. Pareciera que da lo mismo que se pierdan mil puestos de trabajo o que se pierdan treinta mil. Lo que si puede saberse, de mantenerse la relación histórica entre crecimiento y empleo, es que mientras más larga y más profunda sea la crisis actual, más grandes serán sus efectos negativos sobre el empleo formal existente y la capacidad de generación del mismo. Para un episodio histórico parecido, basta con revisar lo sucedido en los años ochenta.

Q.275 millones
Por: Lisardo Bolaños Fletes.  

¿Usted qué piensa?  El Gobierno guatemalteco se tardó 7 meses para reaccionar ante la crisis.  Su reacción era necesaria, porque sus ingresos se van a caer y sus gastos necesitan readecuarse.  Sin embargo, varias de las decisiones que tomó el Gobierno sospecho que no sean las mejores.  Uno de los cambios que más sorprende es que el Ministerio de Gobernación reducirá su presupuesto en Q.275 millones para el año 2009.  ¿Por qué el Gobierno reduce el presupuesto de este Ministerio, cuando para la población es una prioridad?  Podemos generar al menos cuatro hipótesis que pudieran explicar esta reducción del presupuesto de egresos al Ministerio de Gobernación.

 

Primero, nunca supieron qué hacer con esos Q.275 millones para reducir el problema de violencia en el país.  Estoy seguro que cada uno de ustedes se les ocurrirían por lo menos unos 3 proyectos que el Gobierno podría implementar para reducir los problemas de violencia. A mi se me ocurren varias ideas: 1) más publicidad de los fugitivos de la justicia guatemalteca; 2) mayor cantidad de recompensas para las personas que ofrecen información para capturar fugitivos; 3) subsidiar la organización vecinal orientada a generar seguridad de los vecinos (inscripción legal, capacitaciones, etc.).

 

Segundo, el Ministro tiene poca capacidad política.  Con esto me refiero a que él perdió Q.275 millones, mientras que otros programas recibieron más recursos.  Por ejemplo, el Programa Mi Familia Progreso, el favorito de la Primera Dama, recibió varios millones; lo mismo sucede con el Programa de Desarrollo Rural, uno de los favoritos del Presidente y la base para la próxima campaña electoral.  Por último, el Ministerio de Relaciones Exteriores recibió más de Q.80 millones, y para nadie es sorpresa la capacidad política del canciller dentro de este Gobierno.

 

Tercero, el Ministro no tiene capacidad real para ejecutar presupuestos y programas. Debido a que no tiene capacidad de ejecución, es preferible quitarle recursos y mandarlos a un “fondo de ahorro”, para así evitar que Diputados orientados a la fiscalización del Presupuesto, como Nineth Montenegro, critiquen la baja ejecución presupuestaria del Gobierno.

 

Por último, talvez nunca necesitaron esos Q.275 millones.  Talvez, desde el día uno fue una estrategia para tener un “bolsón de recursos”.  El Gobierno sabe que la opinión pública no se va a oponer a que el Congreso asigne grandes cantidades para la lucha de la criminalidad en el Ministerio de Gobernación. Por eso, el Congreso aprobó un presupuesto “inflado”.  Pero desde el principio, el interés del Gobierno era readecuar el Presupuesto para darle más recursos a Mi Familia Progresa o el Programa de Desarrollo Rural, etc.  Supongo que por eso, suponen que esos Q.275 millones menos no van a tener ningún impacto en la criminalidad…

 

Les costó casi 7 meses.  Y para haberse tardado TANTO tiempo, dudo mucho que lo hayan hecho bien. 

¿Manifestaciones Manipuladas?
Por: Hugo Maul Rivas.  

Resulta bastante extraño que en medio de un ambiente tan poco favorable al gobierno ocurra una marcha “a favor” del gobierno. Eso mismo ocurrió hace un par de semanas atrás. Una “oportuna” manifestación de apoyo al gobierno justo unos días después que el tema de la violencia e inseguridad hiciera crisis. Resulta curioso también que en dicha manifestación no se dijera mayor cosa respecto de este problema, más aún cuando se considera que la mayoría de las participantes eran madres de familia originarias de vecindarios pobres y marginados, resulta todavía más sorprendente el silencio en torno a la inseguridad. Acepto que a lo mejor estoy viendo “micos aparejados” y dicha marcha haya sido una manifestación espontánea a favor del gobierno. También es perfectamente posible que a los organizadores no estuvieran al tanto o no les importara el tema de la violencia. De ser así, mis disculpas a la voz organizada del pueblo. No obstante, nadie puede negar la posibilidad que el gobierno haya estado detrás de esa manifestación.

¿A quién beneficiaba más una manifestación de apoyo a las políticas de gobierno? Razones para dudar acerca de la “sinceridad” de esa marcha hay muchas. Por ejemplo, algunos altos funcionarios de este gobierno se dedicaron durante mucho tiempo a las “luchas sociales”, organizando este tipo de manifestaciones de inconformidad. Teniendo ahora ese tipo de conocimiento y habilidades “en casa”, además del control de la “chequera “ y de los mecanismos de control de los fondos, no sería extraño que cualquier político utilizara tales capacidades para organizar este tipo de manifestaciones.

¿Se trata de convencimiento o de miedo? Sin duda alguna, cierto tipo de convencimiento habrá; nadie quiere perder las dádivas que recibe del gobierno. Sin embargo, además del puro acarreo de personas, existe también la posibilidad que estas personas hayan participado bajo la amenaza de perder los beneficios que reciben en caso de negarse a hacerlo. Es muy difícil saber todo lo que hay detrás de esta muestra de poder. Hoy manifiestan a favor de ciertas políticas; mañana podrían hacerlo en contra de otras. Pasado, al igual que en los tiempos de  Portillo, podrían manifestar en contra de quienes el gobierno considere opositores al régimen. Después de un tiempo podrían hacerlo, armados de piedras y palos, para mencionar algunas armas “menores”, contra todo aquello que disguste al gobierno de turno. 

Las pirámides financieras
Por: José Raúl González Merlo.  

Bernard Maddof, el infame estafador estadounidense pasará el resto de su vida en prisión luego de haber malversado los ahorros de miles de inversionistas por el increíble monto de sesenta y cinco millardos de dólares. El mecanismo usado se conoce como una “pirámide financiera”. Pero, no obstante ser ilegal, es el mismo que usa el seguro social en su régimen de pensiones.

 

Una “pirámide financiera” es un esquema mediante el cual una persona convence a varios inversionistas para que depositen su dinero con él. Los primeros son generosamente recompensados haciendo creer al resto que los rendimientos son legítimos. Sin embargo, son ficticios ya que provienen de los nuevos depósitos de las personas que, progresivamente, son incorporadas. La estafa funciona mientras los fondos que entran sean mayores de los que salen pero, tarde o temprano, la gente se da cuenta y deja de participar. Los primeros que entraron obtienen los beneficios; los últimos las pérdidas. Mientras tanto, el estafador desaparece con su tajada. La pirámide de Maddof funcionó por décadas; otras funcionan pocas semanas. Muchos países han emitido leyes que penalizan ese tipo de esquemas, claro está, a menos que sea el Gobierno quien haya creado la pirámide.

 

El régimen de pensiones del Instituto Guatemalteco de Seguridad Social y todos los sistemas de pensiones que funcionan bajo un “régimen de reparto” son pirámides legales. Pero no por ser “legales” dejan de ser estafas. Las pensiones del IGSS se podrán seguir pagando en tanto haya suficientes trabajadores “activos” que paguen los beneficios de los trabajadores “pasivos”. O sea, la vida del régimen depende, al igual que una pirámide, de que entren más trabajadores de los que salen. Pero, como cada año, hay menos trabajadores activos y más trabajadores pasivos el régimen está condenado. En otras palabras, si cuantificamos hoy el valor presente de las promesas futuras, el sistema está quebrado.

 

Al menos los inversionistas de Maddof tenían una ventaja: hasta antes de que se conociera que todo era una pirámide, en cualquier momento se podían salir y recuperar su dinero. Sin embargo, los trabajadores afiliados al IGSS no tienen esa opción. Todos están obligados a participar en esa pirámide y nadie se puede salir aunque sepan que es un engaño. Por ello es tan importante reestructurar el régimen de pensiones para que deje de ser una estafa intergeneracional y se convierta en una fuente de ahorro e inversión para beneficio de todos, especialmente de los más pobres.

 

Adicionalmente, vale la pena que la ciudadanía abra los ojos y se de cuenta que, como siempre, el único que puede estafar “legalmente” y violar los derechos ciudadanos es el gobierno. Por ello es tan importante limitar el poder de los gobernantes.