Por: Lisado Bolaños Fletes.
¡La justicia es una serpiente que muerde sólo a los descalzos!
En estos días, la SAT es una serpiente que anda
al acecho, porque tiene mucha hambre. El
Viceministro de Finanzas, Pluvio Mejicanos, dijo recientemente a Prensa Libre de
los temores del Gobierno. Comentó que
temen que la actividad económica en Guatemala baje de tal manera que se reduzca
en 6 mil millones de quetzales la recaudación tributaria. Eso implica una caída en más del 10 por
ciento de sus ingresos. Con ese tipo de escenarios, el Ministerio de
Finanzas y la Superintendenciade Administración Tributaria, SAT, tendrán que hacer lo imposible para evitar
esta caída. Incluso, buscar a los descalzos.
La justicia es una serpiente que muerde sólo a los descalzos.
Si usted sospecha que los descalzos son los
pobres, eso no es siempre cierto. Los
descalzos son los que no tienen protección ante la serpiente; los indefensos. En el caso de la serpiente de la SAT, los más indefensos son los contribuyentes. Los que ya pagan impuestos, son los más
desprotegidos, porque ante cualquier caída en la recaudación, lo más sencillo
es buscar entre sus papeles y presionarlos a pagar más. Así que son, de todas las víctimas, las más
descalzas.
Lo digo porque a mi alrededor, hay gente que, a
pesar de haber cumplido a tiempo con el pago de sus impuestos, se les notificó
que no fue así. Entonces tienen que ir a
buscar toda la información que presentaron y justificar su pago de impuestos; pasar
varias horas en la SAT,
en lugar de estar en el trabajo, defendiéndose de las acusaciones que les hacen
de no haber cumplido con su deber tributario. Mientras tanto, la lucha al contrabando no debe estar avanzando mucho…
Hay una empresa que en el último mes, le
cambiaron el renglón arancelario de uno de los productos que suele importar. Lleva años importando y ahora quieren que
pague 15 por ciento de aranceles, cuando
antes pagaba 0%. Además, le revaluaron
el activo, a pesar de contar con la documentación adecuada. Esto significa que lo están obligando a pagar
12% más de impuestos. Dudo que haya sido
un error de la empresa. Creo, más bien,
que este cambio de aranceles evidencia una política explícita, en donde las
autoridades fiscales están interesadas en evitar la caída tributaria anunciada
por el Viceministro Mejicanos. Y esa
política, lleva a los funcionarios públicos a este tipo de extremos, a estas
acciones arbitrarias y que afectan aún más la actividad económica.
¿Cuál es el fondo de todo esto? ¿Será culpa de la SAT? ¿O, será una decisión del
Gobierno central, quien define las metas de ingresos y quiere gastar a manos
llenas?
En todo caso, la justicia es una
serpiente que muerde sólo a los descalzos. Tengan mucho cuidado.
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