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Opiniones de opiniones
Por: José Raúl González Merlo.  

Pregunta: ¿pueden los representantes de las cooperativas ocupar una silla en la Junta Monetaria – JM ? Es cuestión de cómo se interprete la Constitución. Los cooperativistas dicen que si. CACIF dice que esa silla les corresponde a ellos como ha sido siempre. Ante la controversia, el Presidente Colom solicitó la respuesta de la Corte de Constitucionalidad – CC – quien es la única capaz de resolver la duda. La CC respondió desfavorablemente a las aspiraciones de las cooperativas. CACIF se queda. Controversia resuelta. ¿O no?

 

La JM es un lugar de poder. Integrada por ocho miembros (el Presidente del Banguat, los Ministros de Economía, Finanzas, Agricultura, el Congreso, la Universidad de San Carlos, los bancos y las “asociaciones empresariales”). Allí se define el nivel del crédito al sector privado, se aprueba el endeudamiento público, se  interviene en el tipo de cambio y la tasa de interés. Son temas delicados para el desarrollo económico. Los cooperativistas quieren parte de ese poder. CACIF no lo quiere entregar.

 

La JM no fue concebida por los constituyentes como un lugar “incluyente” ni “representativo”, mucho menos “democrático”. Su integración claramente responde a exitosos cabildeos durante la redacción de nuestra constitución para que los sectores mencionados obtuvieran ese privilegio. Muchos documentos académicos se han escrito respecto a las características ideales de independencia de una Junta Monetaria. La nuestra, no parece ser el modelo ideal pero, mientras no reformemos la constitución, tendremos que vivir con ella.

 

Es bueno ese entusiasmo de la dirigencia cooperativista por querer participar en otros ámbitos de la vida nacional. Sería mejor si también participasen en el pago de impuestos. Eso, en mi opinión, les daría plena legitimidad en sus intenciones por el poder público. Mientras ese momento llega, ellos están en su derecho de continuar con los procesos legales que consideren convenientes frente a este revés.

 

Lo que no deja de sorprender es la “frescura” con la que su representante, el Lic. Lizardo Sosa, ha tomado la resolución de la CC. Dijo en una columna de prensa que la opinión de la CC “afortunadamente no es vinculante”. Algo así como que no sólo “le viene del norte” sino que lo que la CC dice es irrelevante. Lo afortunado fue la actitud del Superintendente de Bancos, quien tampoco comparte el criterio de la CC, pero inmediatamente la acató convocando a una nueva elección en la que se tendrá que “desbancar” al representante de las cooperativas.

 

La realidad es que hay opiniones y opiniones. Unas más relevantes que otras. Pero las de la CC son para ser respetadas. Una cosa es que no nos gusten; otra, muy diferente, es pretender ignorar su validez. Es penoso tener que recordárselo a los cooperativistas. 

Cuarto Concurso de Ensayo “Caminos de la libertad”

GRUPO SALINAS     FUNDACION AZTECA 

Convocan al

Cuarto Concurso de Ensayo “Caminos de la libertad

 
 

“La libertad no hace felices a los hombres; los hace, sencillamente, hombres.”

Manuel Azaña 
 

La libertad es el derecho fundamental del ser humano, pero los esfuerzos por limitarla se han vuelto sistemáticos en el mundo contemporáneo.  

Muchos se oponen a la libertad en aras de los llamados “derechos colectivos”, pues piensan que el fin justifica los medios. Si se limita la libertad individual, afirman, se puede dar una mayor prosperidad a la colectividad.  

La experiencia histórica señala, sin embargo, que el respeto a la libertad personal no es sólo la única manera de preservar la dignidad del ser humano, sino también la más eficaz para construir una sociedad más próspera.  

Por eso, y ante la necesidad de fomentar la discusión en torno al tema de la libertad, Fundación Azteca y las empresas del Grupo Salinas han decidido convocar al Cuarto Concurso de Ensayo “Caminos de la libertad”.

B A S E S

 

 

1. Podrán participar en este concurso autores de cualquier lugar del mundo. 

2. Las obras presentadas deberán estar redactadas en español y ser totalmente originales e inéditas. No deberán estar participando de manera simultánea en ningún otro concurso. No se admitirán adaptaciones de otros originales.  

3. La libertad debe ser el tema del ensayo. Las obras premiadas serán aquellas que mejor la analicen, la contrasten con otros “derechos” que entran en conflicto con ella o la promuevan y la difundan. Se tomarán en cuenta también los ensayos que ofrezcan propuestas para ampliar las opciones de libertad en las sociedades contemporáneas o que presenten ejemplos de éxito y fracaso en la aplicación de este derecho.  

4. Cada concursante podrá participar con el número de obras que desee.  

5. Las obras deberán tener una extensión de entre 5,250 y 14,000 palabras (entre 15 y 40 folios u hojas, o 33,000 y 88,000 caracteres con espacios). Podrán presentarse en texto impreso en papel, con un interlineado de uno y medio o dos espacios, en cuyo caso deben estar acompañadas de un disco compacto. También podrán enviarse por correo electrónico. En estos casos deberán entregarse en Word de Microsoft, utilizando letra Arial 12. 

6. Las obras deberán estar firmadas con seudónimo, el cual aparecerá en la portada o en la primera página junto con el título.  

El autor enviará, en el mismo paquete de su trabajo, un sobre cerrado con una hoja en la que se anotarán el seudónimo, el título del ensayo, el nombre completo del autor, su dirección, ocupación, número de teléfono, dirección de correo electrónico y un breve resumen biográfico.  

En el mismo sobre el concursante adjuntará un documento con el siguiente texto:

“El suscrito (nombre del concursante) certifica ser el autor de la obra (título) que se somete al concurso Caminos de la libertad. Asimismo,  se obliga a prestar en cualquier momento el apoyo y documentos necesarios, para defender en caso de controversia, la originalidad de la obra, y en su caso, a sacar en paz y a salvo a Fundación Azteca de cualquier controversia que se suscite relacionada con la presente obra.

El autor da su consentimiento y autoriza para que la obra pueda ser publicada en un libro, y pueda ser transmitida y retransmitida sin limitación, comunicada, publicada, editada, fijada en cualquier soporte material, que permita que la obra sea de acceso público por cualquier medio de comunicación o por cualquier base material existente o conocida o por conocerse o que se desarrolle en el futuro, por cualquier modalidad y para cualquier propósito sin restricción alguna y sin que ello genere algún pago a favor de el autor"

Esta certificación deberá estar firmada por el autor. En el caso de las obras enviadas por correo electrónico, el sobre con los datos y este documento firmado deberán venir separados.   

7. Las obras y los sobres con los datos del autor se enviarán a la siguiente dirección:  

Concurso “Caminos de la libertad”

Fundación Azteca

Vereda 80

Colonia Jardines del Pedregal

Delegación Álvaro Obregón

01900 México, D.F.

México 

Las obras podrán también enviarse por correo electrónico a la siguiente dirección:  

caminosdelalibertad@tvazteca.com.mx 

8. La presente convocatoria estará vigente desde hoy hasta el 28 de febrero de 2009. Los trabajos enviados por correo o paquetería deberán tener esta fecha registrada como límite en el matasellos o en la documentación correspondiente.  

9. El jurado será nombrado por Fundación Azteca. La composición del jurado permanecerá secreta hasta la publicación del fallo.  

10. Los resultados del concurso se darán a conocer por los medios de comunicación y en la página web de Fundación Azteca (www.fundacionazteca.com). A las personas que resulten ganadoras se les notificará directamente a la dirección, teléfono o correo electrónico señalados en el sobre de identificación.

Aquellos concursantes cuyos ensayos sean elegidos para ser publicados, se obligan a firmar la documentación necesaria que en su momento les entregará Fundación Azteca para efectos de su publicación. 

11. El fallo del jurado será inapelable. El premio podrá ser declarado desierto si el jurado estima que ninguna de las obras presentadas tiene la suficiente calidad. El jurado estará facultado para resolver cualquier situación relacionada con el concurso que no esté especificada en estas bases.  

12. Los ensayos ganadores serán publicados en un libro por Fomento Cultural Grupo Salinas, 

Se otorgarán, además, tres premios en efectivo:  

                  Primer lugar:     US$15,000

                  Segundo lugar: US$10,000

                  Tercer lugar:     US$ 5,000  

13. Se otorgarán menciones honoríficas, sin premio en efectivo, para los ensayos que a juicio de los jurados tengan la calidad suficiente. Estos ensayos también serán incluidos en el libro. 

14. Cualquier trabajo que no cumpla con lo establecido en estas bases será descalificado.  

15. Las obras no ganadoras serán destruidas.  

16) La participación en este concurso presupone la aceptación de estas bases.  

Para mayor información dirigirse a  

caminosdelalibertad@tvazteca.com.mx  

o consultar la página de Internet 

www.fundacionazteca.com

Plan anticrisis
Por José Raúl González Merlo.  

El Gobierno ha presentado su Programa Nacional de Emergencia y Recuperación Económica. La idea es que el liderazgo del Ejecutivo contribuirá a aliviar las consecuencias de la crisis financiera internacional y nos conducirá al crecimiento económico. Las expectativas pueden llegar a ser grandes. La realidad, es que, como el gobierno no produce, sus decisiones tendrán resultados muy limitados. Peor aún, su intervención puede agravar la crisis.

 

La realidad es que lo expuesto en el programa de emergencia no tiene nada novedoso. Son componentes ya anunciados de diversas acciones de gobierno que, simplemente, se han “reempacado”. En algunos casos, se han introducido criterios que poco tienen que ver específicamente con la recuperación económica. Tal es el caso del capítulo relacionado a la “transparencia”. Un tema que  no tiene relación directa con la crisis pero que “adorna” el plan.

 

La base del plan es la llamada Política Fiscal Anticíclica mediante la cual el gobierno nos endeudará internacionalmente para poder gastar más de lo que le ingresa en impuestos. La lógica es que, si el sector privado no tiene dinero para gastar, el gobierno gastará para reactivar la economía. La fuente de ese gasto será endeudamiento público que las futuras generaciones tendrán que pagar en la forma de más impuestos. Dicho en buen chapín: “pan para hoy; hambre para mañana”.

 

Llama la atención que, en materia de obras públicas y política de empleo, el plan propone que las construcciones deberán usar métodos que “favorezcan la contratación de mano de obra”. Es una vieja falacia económica pensar que es mejor contratar a cien jornaleros con palas que mover tierra con un tractor. Claro, lo primero “crea plazas de trabajo” mientras que el tractor no. En todo caso, siguiendo esa lógica, lo mejor sería contratar a mil jornaleros y darles cucharitas en vez de palas y piochas. Esa, ciertamente es la política que maximiza el empleo. Es parte de esa absurda creencia que lo importante es crear plazas de trabajo y no hacer la obra de la manera que le salga más barato al pueblo tributario…

 

Al final del día, el programa de emergencia le permite al gobierno dos cosas. La primera es, mostrar que se echaron la pensada y que no están pasivos frente a la situación económica internacional. La segunda es que, al haber reempacado antiguas iniciativas, el gobierno puede decir que, quien no las apoye, está en contra del alivio de la crisis. Algunos ejemplos de estas iniciativas son los más de mil millones de dólares de endeudamiento que trae el programa, el Consejo de Cohesión Social con sus diversos programas y la reforma total al Impuesto Sobre la Renta para aumetarlo.

 

Así pues, el plan parece, en el mejor de los casos, más de lo mismo; y en el peor: “gato por liebre”.

Ranking de think tanks
El CIEN está incluido dentro de los 400 think tanks más importantes del mundo. En Latinoamérica estamos en el lugar 13.  Muy cerca de otras instituciones que manejan presupuestos y staff mucho más grandes.

Más información aquí.
¿Disidentes estúpidos?
Por: José Raúl González Merlo.   

Durante la entrega de su primer informe de gobierno, el Presidente Colom llamó “estúpidos y analfabetas” a aquellos que critican a su esposa en la dirección del Consejo de Cohesión Social. La verdad, no se le puede culpar. ¿Qué caballero no saldría a la defensa de su dama? El problema es que esta defensa parece ser la punta de un iceberg de intolerancia hacia la disidencia y libertad de expresión.

 

El “Gobierno de Alvaro Colom” adolece de los mismos problemas que cualquier otra organización enfrenta cuando el jefe trae a trabajar a su esposa. Lo primero es que el jefe es el único que cree que  él tiene la última palabra. Lo segundo es que todo mundo hará lo posible por quedar mal con cualquiera (incluyendo al jefe) pero nunca a “la Doña”. Lo tercero es que el arraigo emocional del jefe a su esposa garantiza tanto una pérdida total de objetividad al evaluar su gestión como una emocional y poco presidenciable reacción ante la crítica.

 

Así que el Presidente sacó la capa y la espada con la que defenderá su gobierno pero, además, Prensa Libre reporta que el presupuesto de propaganda oficial se ha elevado hasta llegar a ciento treinta y cinco millones de quetzales. La versión es que “es necesario que la gente tenga acceso a otro tipo de información”. Es el mismo cuento de todos los gobiernos. Sin embargo, es evidente que éste en particular ha adoptado una línea propagandística más agresiva, ideológica, masiva e intolerante. Desde la discusión del presupuesto y el ISO, pasando por el reciente discurso presidencial y terminando con páginas completas acusando a los medios independientes de mentirosos; el gobierno se prepara para atacar lo que no le guste de las noticias. Todo pagado con escasos impuestos de los mismos ciudadanos.

 

Hasta el momento, parece que el derroche de fondos públicos ha “salpicado” a casi todos los medios de comunicación escrita, radial y televisada. Esto les debe haber caído como un gran alivio dado que, en este tiempo de vacas flacas, las empresas normalmente recortan sus presupuestos de pauta publicitaria. Quiere decir que, ahora, la salud financiera de los medios dependerá, en mayor medida, de la pauta oficial. Semejante garrote financiero no puede ser otra cosa que la más importante amenaza a la independencia y libertad de expresión de los medios.

 

Frente a esta realidad, los ciudadanos debemos estar atentos y no ser ingenuos o, como dice el Presidente, estúpidos. Las recientes muestras de intolerancia oficial son importantes alarmas. Con un nuevo y abultado presupuesto, el gobierno salió a jugar el partido del 2009 “con los tacos por delante”; y si no estamos dispuestos a defender la libertad de expresión, tengan por seguro que el gobierno sutil o abiertamente nos la quitará. Nadie más tiene ese poder.



El Conflicto Árabe-Israelí
Por Hugo Maul.

Hablo de este tema a partir del horizonte de interpretación que adquiriera en las “chamuscas” dominicales en el Veterans Park, Los Ángeles, California.  En esas mañanas de futbol siempre reinó la hermandad, cariño, paz y unión entre árabes, israelís y latinos. El amor al futbol o el hecho de ser todos inmigrantes borraba las diferencias. Desconozco quién tiene la razón en el conflicto de la Franja de Gaza; el cariño hacia mis antiguos amigos de futbol en California, y tantos más acá en Guatemala, me mueve a tratar de comprender la indignación de ambas comunidades. No creo tener la calidad moral para “alzar un dedo acusador hacia una u otra de las partes”, para usar las palabras de Amos, escritor israelí ganador del Premio Príncipe de Asturias. Desde esa perspectiva no comprendo la actitud de los simpatizantes de la ANN que pintarrajearon el pasado sábado por la mañana la Plaza Israel en la Reforma.

Primero, me parece que ninguno de ellos tiene la calidad moral para erigirse en juez en un asunto tan complicado. Ni el sujeto que, con pañuelo rojo al cuello, barba y gorra con las siglas del partido, lanzó el bote de pintura,  ni sus seguidores.  Segundo, ninguno de ellos tiene derecho a destruir propiedad pública.  Tomar partido en el conflicto es una cosa, “hacer justicia” destruyendo monumentos públicos es otra. Nadie se opondría a que estos individuos pintaran consignas en las paredes de sus casas o en las puertas de sus automóviles. Tercero, si hubieran interiorizado la actitud que dicha organización pregona respecto del proceso de paz en Guatemala, como bien dice Oz, “no [tendrían] por qué seguir eligiendo entre ser pro-israelíes o pro-palestinos. [Deberían] estar a favor de la paz".  Cuestión que, a juzgar por sus acciones, dudo profundamente.

Además, cómo poder entenderlos sin no son capaces de explicar sus razones. Mis cuestionamientos acerca de la justificación de esa actitud vandálica tuvieron el silencio y la confusión como respuesta. Me dejaron hablando solo. Tampoco quise insistir, fácilmente me pudieron haber dado una paliza por andar de “metiche”. Si al menos fueran “justos” y se comportaran igual con otras causas que también merecen nuestro repudio, tal vez podría entenderlos. Sin embargo, estoy seguro que estos seguidores de la ANN, acto seguido, no fueron a la Plaza de Nicaragua a pintar consignas contra el fraude electoral que acaba de consumar Daniel Ortega. Afortunadamente cada vez son menos quienes así se comportan. Algunos beneficios trae la democracia.


Bastiat y la crisis del siglo XXI
Por: Héctor Ñaupari.  

¿No es la simplicidad la piedra de toque de la verdad?

Frédéric Bastiat 

 

Los causantes de la crisis del siglo XXI nunca leyeron a Bastiat. La ley no puede proteger la vida, la libertad y la propiedad si el Estado promueve políticas socialistas e intervencionistas, por definición opuestas a estas categorías. Cuando eso sucede, sostiene Bastiat, la ley se corrompe y se vuelve contra aquello que debía defender. Al permitir el préstamo para todos, no se advirtió, como lo hizo Bastiat en su contexto, que las decisiones económicas no deben ser implementadas únicamente por sus consecuencias inmediatas, sino por su impacto en el largo plazo, del mismo modo que sólo se puede observar un lienzo de gran formato a determinada distancia.

 

Que la cura –mayor intervención– es peor que la enfermedad también fue demostrado por Bastiat. El control del Estado para enfrentar la crisis que él mismo creara ha resultado hasta el momento ineficiente, económicamente dañino y moralmente equivocado. Esa intervención, además, sólo ha beneficiado a los financistas y banqueros irresponsables, los fabricantes de velas de nuestro tiempo, rogando favores del Estado para beneficiarse ellos y perjudicar a todos los demás.

 

Es preciso entender que el mercado libre es una fuente de armonía económica entre los individuos, siempre que el Estado se limite a proteger las vidas, libertades y propiedades de los ciudadanos, del crimen, el robo, el fraude y el incumplimiento de los contratos. Si el Estado no tiene límites, pierde de vista su objetivo central: impartir justicia. Si interviene en todas las actividades humanas, olvida su propósito primordial: impedir a la injusticia prosperar. De esta manera, terminamos con el peor de los males: el reino de la injusticia y del Estado excesivo e inútil.

 

Por eso es tan importante limitar el gobierno, reducir el tamaño del Estado y su influencia, concentrando su tarea a defender los derechos legítimos de los ciudadanos. Así se enfrenta la crisis del siglo XXI: terminando con toda acción del Estado que no sea la de establecer la justicia y proteger la vida, la libertad y la propiedad. Sin esos proteccionismos, creados por el Estado para ocultar sus propios errores, se sientan las bases para concurrir a esa armonía universal tan querida por Bastiat.

 

En estos difíciles momentos, cuánta falta hace quien, como Bastiat, se dirija a todos los afectados por la crisis del siglo XXI, para señalarles que, desde la libertad, sus más altas aspiraciones no son opuestas sino armónicas; más aún, que sólo se pueden concretar por medio de la libertad. En los tiempos que vivimos, donde desconfiamos de todos, Bastiat nos muestra que en la libertad radica la armonía de los intereses, pues gracias a ella cada persona puede ver a su prójimo como un diligente compañero en el proceso en marcha del progreso humano, no como una víctima de la expoliación.

 

Cultivar esa armonía resultará en la recuperación de la confianza en el mercado libre, en la libertad como sustento de la hermandad entre los hombres, el sueño de un mundo unido y pacífico: ése es el único mundo posible. Ése es el sueño de Bastiat. Por eso invocamos su espíritu. Que la visión y el mensaje de Frédéric Bastiat nos ayuden a resolver la crisis del siglo XXI, y renueven la idea de la libertad, ahora y siempre.

 

 

Lima, 5 de enero de 2009

¿Qué me dejó el año 2008?
Por Hugo Maul Rivas.  

“No lo sé”. No es el tipo de cuestiones que me pregunto, añadí. Esta sencilla pregunta fue suficiente para que reconociera lo especial que fue  el año 2008 para mi vida. Los problemas económicos son tan variados, frecuentes y profundos que, fácilmente, uno se olvida de las demás cosas de la vida. Afortunadamente, no todo tiene que, ni debe, ser economía; incluso quienes disfrutamos ese tipo de reflexión necesitamos un descanso. Por eso quiero esta vez dedicarle unas cuantas líneas a ciertas actividades, personajes y acontecimientos que hicieron la diferencia en el  año 2008.

Haberme aproximado a la realidad desde la perspectiva artística me enseñó lo relativo y provisional que pueden ser las explicaciones económicas, independiente de la filosofía o ideología detrás de ellas. Mi paso por el teatro, junto al grupo de actores que dirige Guillermo Monsanto, y mi tímida incursión en la fotografía, a través del grupo Flickr Guatemala (http://www.flickr.com/groups/flickrguatemala), me permitió descubrir decenas de personas apasionadas y profundamente comprometidas con lo que hacen. Personas que aman, creen y luchan por Guatemala a su manera; comprendí que si Guatemala fuera para todos nosotros un proyecto común, tal y como se sienten los actores respecto de una obra de teatro, Guatemala sería un país muy distinto.

Las palabras de aliento de Irene Flores, una querida amiga corredora, sin duda fueron decisivas para que redescubriera el atletismo en el año 2008. Para que redescubriera la magia detrás de los amaneceres lluviosos de julio, de la “vuelta al lago” o de tantas otras experiencias que acompañan a los corredores en su interminable carrera. El entusiasmo de miles de corredores en pruebas como la San Silvestre, la Max Tott o la Media Maratón de Cobán me permitieron comprender que Guatemala podría ser distinta si tan sólo pudiéramos garantizar que todos vamos a partir del mismo punto y vamos a competir en igualdad de condiciones y bajo las mismas reglas del juego, sin favores o privilegios.

¿Qué decir respecto de Kundera o de los autores japoneses? Mi agradecimiento a mi querido amigo Lisardo Bolaños, quien a través de su insistencia de que leyera la Insoportable Levedad del Ser y a Kawabata me reafirmó la importancia de saber contar historias; construir metáforas; lo relativo y limitado de la razón; lo absurdo de “La Gran Marcha” y lo frágil de la existencia.

¿Qué decir de mis cuatro auxiliares de cátedra en la universidad? ¿Del “retorno” de varios amigos tras haber hecho gobierno? Eso será en otra ocasión.
Cincuenta años de dictadura socialista
Por José Raúl González Merlo. 

El inicio de año coincidió con el cincuentenario de la revolución que llevó a Fidel Castro al poder en Cuba. Para los fans de la revolución cubana el aniversario fue un momento de éxtasis dedicado a resaltar los “logros” de la revolución y a culpar a los Estados Unidos de todos sus males. Una liturgia que se ha repetido en cincuenta ocasiones sin que ello logre cambiar la naturaleza opresora de la más larga dictadura del continente.

 

Siempre se citan los supuestos “logros” en materia de salud, educación o deporte para encubrir la naturaleza dictatorial del régimen cubano. “En Cuba no hay desnutrición infantil”- se señala - cuando sus defensores buscan usarlo como un modelo a seguir en nuestros países. Lamentablemente, el régimen no  responde a la naturaleza de un “buffet” en donde podemos elegir solamente lo que nos gusta. El modelo cubano se basa en la más férrea, eficiente y opresora dictadura socialista alrededor de lo cual toda la sociedad cubana y sus “logros” se desenvuelven. Eso es lo que se nos recomiendan adoptar.

 

En Cuba no hay maestros, médicos o deportistas (para seguir con el ejemplo). Solamente hay siervos del estado que no tienen la libertad de elegir su destino sino que son sistemáticamente utilizados como herramientas de propaganda. Cuba es el gran modelo feudal – marxista en donde la disidencia o la libertad de expresión son encarceladas y reprimidas con una eficiencia que supera con creces la de la producción de azúcar. Por ello es que el gobierno cubano ya no exporta azúcar sino que ahora exporta su “modelo” en la figura de esos “servidores públicos”. Aún así muchos aprovechan la oportunidad para desertar del “paraíso” que ofrece el régimen cubano arriesgando la seguridad de los familiares que dejan atrás.

 

Contrario a lo que sus defensores nos quieren hacer creer, los males de Cuba poco tienen que ver con el llamado “bloqueo” económico estadounidense. Si a eso vamos, el régimen cubano ha tenido cincuenta años para comerciar con el resto de naciones del planeta (si Fidel lo hubiera permitido). Es la naturaleza del monopolio estatal marxista de los medios de producción lo que ha provocado repetidos colapsos económicos sometiendo al pueblo cubano a la pobreza y desesperanza.  ¿Acaso no se han dado cuenta que la gente quiere salir de la isla no ir a vivir a ella?

 

Para los socialistas criollos y contemporáneos hay cincuenta años de revolución que celebrar y añorar . Para el resto de personas, la revolución cubana seguirá siendo una curiosidad histórica de la cual poco les interesa saber y nada les interesa vivir. La excepción es para pasarla bien en los “resorts” internacionales de la isla a donde, por cierto, la dictadura socialista veda el ingreso a los mismos ciudadanos cubanos. Vaya “patria libre”.

¿Qué me dejó el 2008?
Por Hugo Maul R.

«No lo sé » No es el tipo de cuestiones que  me pregunto, añadí. Esta sencilla pregunta fue suficiente para que reconociera lo especial que fue el 2008 para mi vida. Los problemas económicos son tan variados, frecuentes y profundos que, fácilmente, uno se olvida de las demás cosas de la vida. Afortunadamente, no todo tiene que, ni debe, ser economía; incluso quienes disfrutamos ese tipo de reflexión necesitamos un descanso. Por eso quiero esta vez dedicarle unas cuantas líneas a ciertas actividades, personajes y acontecimientos que hicieron la diferencia en el 2008.

Haberme aproximado a la realidad desde la perspectiva artística me enseño lo relativo y provisional que pueden ser las explicaciones económicas, independiente de la filosofía o ideología detrás de ellas. Mi paso por el teatro, junto al grupo de actores que dirige Guillermo Monsanto, y mi tímida incursión en la fotografía, a través del grupo Flickr Guatemala (http://www.flickr.com/groups/flickrguatemala), me permitió descubrir decenas de personas apasionada y profundamente comprometidas con lo que hacen. Personas que aman, creen y luchan por Guatemala a su manera; comprendí que si Guatemala fuera para todos nosotros un proyecto común, tal y como se sienten los actores respecto de una obra de teatro, Guatemala sería un país muy distinto.
Las palabras de aliento de Irene Flores, una querida amiga corredora, sin duda fueron decisivas para que redescubriera el atletismo en el 2008. Para que redescubriera la magia detrás de los amaneceres lluviosos de julio, de la “vuelta al lago” o de tantas otras experiencias que acompañan a los corredores en su interminable carrera. El entusiasmo de miles de corredores en pruebas como la San Silvestre, la Max Tott o la Media Maratón de Cobán me permitieron comprender que Guatemala podrías ser distinta si tan solo pudiéramos garantizar que todos vamos a partir del mismo punto y vamos a competir en igualdad de condiciones y bajo las mismas reglas del juego, sin favores o privilegios.

¿Qué decir respecto de Kundera o de los autores japoneses? Mi agradecimiento a mi querido amigo Lisardo Bolaños, quien a través de su insistencia de que leyera la “Insoportable Levedad del Ser” y a Kawabata me reafirmó la importancia de saber contar historias; construir metáforas; lo relativo y limitado de la razón; lo absurdo de “La Gran Marcha” y lo frágil de la existencia. ¿Qué decir de mis cuatro auxiliares de cátedra en la universidad? ¿Del “retorno” de varios amigos tras haber hecho gobierno? Eso será en otra ocasión.


2008: ¿Qué nos deja?
Por Hugo Maul.

El año 2008, a pesar de todo, no ha sido un mal año. La economía guatemalteca sufrió importantes perturbaciones de origen externo. El aumento en el precio del petróleo sumado a la crisis financiera internacional fueron dos factores que,  en otras condiciones, hubieran bastado para hacer del 2008 un año miserable. Afortunadamente, la situación macroeconómica heredada de años anteriores nos permitió manejar relativamente bien estas adversidades. Aunque se rebasó la meta de inflación y la tasa de crecimiento experimentó un importante retroceso, en general, la situación fue mejor de lo que, históricamente, ha ocurrido cuando nuestra economía se ve golpeada por este tipo de perturbaciones. 

Por supuesto, decir que el año 2008, a pesar de todo, no fue un mal año, es solamente un decir. Otra forma de verlo sería diciendo que “hasta aquí nos duró la inercia” o bien, de una manera más coloquial, “hasta aquí nos alcanzó la gasolina”. De ahora en adelante el país tendrá que salir por sus propios medios en un entorno en donde, a decir verdad, los efectos de la recesión mundial no los hemos sentido todavía. Los efectos negativos de la crisis, de los cuales tanto se ha hablado, se sentirán con toda su fuerza durante el 2009. A lo que habría que sumar que un creciente clima de falta de confianza e incertidumbre acerca de la evolución futura de la economía mundial. Aunque es difícil establecer la forma en que esto afectará a la economía nacional, no puede negarse que tal situación tiene un efecto directo sobre el ánimo y expectativas de consumidores e inversionistas a nivel local. Nuevamente, por fortuna, las expectativas positivas heredadas del pasado ayudaron a balancear, de alguna manera, el creciente clima de desconfianza que empieza a manifestarse en la economía nacional. Situación que ya no se dará en el año 2009. De aquí en adelante la evolución de las expectativas dependerá en buen grado de la coherencia, integralidad y sostenibilidad de las medidas de política económica del gobierno de turno.

Lo que se vivió en el 2008 no fue nada; lo más difícil está por venir. No obstante nada está escrito en piedra. Lo que no podemos es darnos el lujo de complicar más la situación actual mediante la adopción de políticas públicas incoherentes o no sostenibles a largo plazo. El mayor riesgo para la economía nacional sigue siendo, como siempre, las decisiones de orden doméstico. Contra nuestra propia irresponsabilidad no hay defensa alguna. Esperemos que la cordura y la prudencia reinen en nuestras autoridades durante el 2009.



Regulación Laboral
Por Hugo Maul R.

La discusión sobre el salario mínimo tan sólo es la punta del iceberg. El problema de la falta de empleo en Guatemala es un asunto mucho más complicado y en donde no existe la “bala de plata”, un único instrumento capaz de resolver todos los problemas a la vez. Sin restar mérito a todas las demás áreas en las cuales debe trabajarse, es importante reconocer la importancia de modernizar la legislación laboral guatemalteca. Originalmente la misma surge como un esfuerzo por eliminar y superar las condiciones históricas de esclavitud y semi-esclavitud que prevalecían en el país. Posteriormente se introducen modificaciones consistentes con el anhelo de industrialización y sustitución de importaciones de mediados del siglo pasado. Modelo económico que ignora la importancia de la competencia y que se basa en un aparato estatal que ignora, desprecia y castiga otras iniciativas empresariales. La legislación laboral guatemalteca pareciera haber sido diseñada para “proteger” a trabajadores de empresas protegidas de la competencia internacional y nacional mediante la intervención del gobierno; empresas con elevado número de obreros, donde lo importante son las economías de escala y donde se elaboran productos homogéneos. Lo que sería el típico ideal del desarrollo industrial del siglo pasado.

Sin embargo, tras varias décadas de apertura comercial, debe reconocerse que Guatemala ha cambiado mucho y que la presencia de una mayor competencia internacional ha impuesto disciplina a un bueno número de empresarios, exigiendo cada vez más calidad, diversidad de productos, menores tiempos de entrega y un mejor servicio de pre y post-venta. Nuestra legislación laboral no reconoce ni valora las nuevas industrias y a los nuevos procesos productivos que han surgido con la apertura comercial y con la revolución de las tecnologías de la información y la comunicación. Muchas de las regulaciones existentes complican la expansión y supervivencia de nuevas empresas; empresas enfocadas en la calidad del producto y en diversificar su producción; empresas que afrontan la competencia internacional; y, empresas que cuentan con inversiones en capital social y humano.  Es decir, dificulta la generación de empleos e ingresos en las industrias y empresas con mayor potencial de lograrlo. Lo que es más grave, entorpece también la operación de las micro y pequeñas empresas a las cuales recurren cientos de miles de personas que no encuentran un empleo formal en las empresas establecidas. Ante esta situación, el salario mínimo no es más que la punta de una problemática mucho más grave.