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Salario de hambre
Por: José Raúl González Merlo.  


Aumentar el salario mínimo en una época tan económicamente complicada no es una garantía para mantener el poder adquisitivo del ingreso de los trabajadores. Al contrario. Un aumento al salario mínimo producirá que miles de guatemaltecos tendrán garantizado un salario de hambre; aquel que se “gana” cuando los gobernantes fijan los salarios por decreto y provocan desempleo.

 

Prensa Libre reportó el domingo pasado que el Presidente Colom ya habría tomado una decisión: aumentar el salario mínimo a cincuentidos quetzales diarios para todas las actividades económicas. Esto implicaría un aumento al salario mínimo agrícola de casi once por ciento, nueve por ciento para los trabajadores de maquilas y siete por ciento para las otras actividades económicas. Esa es la parte bonita. La parte fea es el desempleo que dicha medida inevitablemente provocará.

 

Colom no ha hecho nada diferente de lo que otros gobernantes han hecho en su momento. Todos han buscado explotar la oportunidad política de hacerse ver como “benefactores de los trabajadores” aumentando, por decreto, el salario mínimo. El problema es que Colom lo hace en medio de la crisis económica internacional más importante de los últimos tiempos. Crisis que ya ha comenzado a afectar seriamente a nuestro país provocando una desaceleración económica que pronostica problemas para las empresas y un mayor desempleo. Aumentar el salario por decreto, en medio de esta situación raya en lo irresponsable.

 

La justificación de aumentar el salario mínimo suele ser que la llamada “canasta básica” de alimentos cuesta cada año más. Es cierto. Precisamente ello es prueba de que somos un país pobre ya que la mayoría de trabajadores tiene una productividad tan baja que no le alcanza para comprar dicha canasta. Sin embargo, el aumento al salario mínimo es una medida de suprema demagogia. Hacernos creer que un decreto presidencial nos forzará a alcanzar dicha productividad es un engaño. Lo que termina haciendo la medida es provocar el despido de los trabajadores menos productivos (y más necesitados) ya que no se justificará mantenerlos en la planilla como consecuencia de que el gobierno “decretó” arbitrariamente su salario. Y, peor aún, la medida destruirá el crecimiento de las plazas de trabajo de menor productividad ya que no se justificará crearlas.

 

Así que la medida no tiene nada de “solidaria”. ¿Qué puede tener de solidario aumentar el desempleo? La famosa promesa de “crear” setecientos mil trabajos habrá quedado para el álbum de las promesas de campaña incumplidas. El Presidente Colom debió haber tomado con seriedad la solicitud que le hicieran los empresarios de la maquila y haber sido lo suficientemente prudente como para haber aplicado una moratoria al incremento del salario mínimo.

¿Gastar para crecer?
Por: José Raúl Gonzáles Merlo.  

La posición oficial es que el gobierno debe gastar más de lo que le ingresa para “estimular” el crecimiento económico ya que el sector privado se encuentra “de bajón”. De esa cuenta, el Ministro de Finanzas ha informado sus intenciones de incurrir en un déficit fiscal equivalente al dos por ciento del PIB por los próximos años. ¿Tiene sentido?

 

Pareciera que el manejo de la economía nacional (e internacional) se ha vuelto algo propio del despacho de un brujo. El dogma vigente dice que, si la economía no crece, el gobierno debe gastar más, mucho más y ese gasto adicional estimulará el crecimiento económico tan anhelado. No importa que se incurra en un déficit fiscal. ¡Esa es precisamente la idea! Como por arte de magia, el gasto público provocará (sin consecuencias negativas a futuro) el camino a la prosperidad. ¿Fácil no? ¿Cómo es posible que se nos ocurra aplicar esta receta únicamente cuando estamos en crisis?

 

El único problema de la receta es que nuestro país nunca ha dejado de aplicarla. Gobierno que entra al poder, gobierno que nos deja más endeudados como consecuencia de que siempre gasta más de lo que le ingresa. Quiere decir que siempre hemos estado aplicando la famosa receta del brujo. La pregunta es: ¿entonces? ¿Qué tiene de diferente, novedoso o beneficioso lo que nos está diciendo ahora el gobierno? La respuesta es… nada.

 

Lamentablemente, la labor del político es como la de un mentiroso crónico. Siempre nos mentirá con tal de alcanzar el objetivo político de turno. Antes, se nos decía que el déficit fiscal debería ser un máximo de un 1% del PIB para poder mantener un sano balance macroeconómico. Al menos eso es lo que salió de la famosa Comisión de Pacto Fiscal. Ahora, arbitrariamente se duplica esa cifra; el balance macroeconómico se mete debajo de la alfombra y se nos dice que el gasto público nos sacará de la crisis. Es la misma demagogia que se repite desde el Palacio Nacional hasta la Casa Blanca. Lo cual únicamente confirma que la “raza” política es la misma aquí y en todos lados.

 

La realidad es que el gasto público no puede crear riqueza porque previamente fue obtenido vía la expropiación de la riqueza que alguien dejó de crear. Y el déficit fiscal es una expropiación que se consumará a futuro, cuando toque pagar la deuda de vuelta. No hay recetas mágicas en economía. Lo único que hay son discursos políticos que prometen soluciones mágicas a problemas que ellos mismos nos han creado.

 

Un ciudadano mejor informado es un ciudadano menos susceptible de ser engañado. Esos nuevos espejitos como el déficit fiscal son “pan para hoy y hambre para mañana”. No se deje seducir por un discurso “solidario” que le quiere hacer ver que el gobierno será la solución. El gobierno es el problema. La solución viene de la acción ciudadana.



Libro: "Libertad para todos"
A continuación se reproducen las palabras del escritor peruano Hector Ñaupari con motivo de la presentación de su más reciente libro: Libertad para todos.

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Quiero agradecer, antes que a nadie, la presencia de ustedes esta noche. De un modo ú otro, los que estamos aquí hemos defendido la libertad, en iniciativas, plataformas, organizaciones o partidos en los últimos veinte años en el Perú. Y estar aquí ahora, en un momento tan difícil para las ideas que profesamos, es una circunstancia que debo, por fuerza, estimar con afecto y aprecio. 

 

Les doy las gracias a mis presentadores, a Gerardo Bongiovanni, con quien me une una amistad de casi cinco años, tiempo en que he conocido y admirado sus muchos e indudables talentos para promover el liberalismo, aún en los terrenos más adversos, y frente a antagonistas de diversa índole.  

 

Fue Gerardo quien me permitió conocer in situ el gulag cubano, los terribles padecimientos de ese sometido pueblo, y la grandeza del puñado de opositores que son sistemáticamente golpeados por un mal que viene durando cincuenta años, pero que terminará, inexorablemente, con la libertad como precioso inicio. Con Gerardo emprendimos también el sueño de la Red Liberal de América Latina, plasmado ya en más de cincuenta organizaciones que coordinan iniciativas y acciones a favor de la libertad en nuestros países. Por ello, y por sus generosas palabras, le digo sinceramente: gracias.  

 

Tengo también una deuda de gratitud con el profesor Daniel Córdova, Decano de Economía de la UPC, y Director de Invertir, quien organiza, año tras año y con mucho éxito, la Convención de Economía. Mucho debemos los liberales peruanos a su dedicación, su profesionalismo, su esfuerzo, y creo firmemente que, en una fecha muy cercana, brindaremos a esos méritos suyos un reconocimiento todavía mayor a los que ya han recibido, y que, sin duda, merecen. 

 

Te doy especialmente las gracias Daniel por haberte dado el trabajo de revisar Libertad para todos, cumpliendo al mismo tiempo con el severo encargo de conducir la última edición de la Convención de Economía, que acabó apenas ayer. Que estés presente aquí es muestra patente de tu compromiso y amistad, que aprecio y agradezco gratamente.  

 

A ambos se suma el distinguido historiador Betford Betalleluz, liberal, profesor universitario y hombre de su tiempo, quien ya había comentado el último libro que presentara en nuestro país Carlos Alberto Montaner, La libertad y sus enemigos, actividad que tuvimos el honor de co–organizar, y quien sin dudar –gracias también a la fina intercesión de mi querida amiga Cecilia Bernuy– accedió a comentar este escrito que presentamos. 
 

 

Bien se dice que la historia de la creación de un libro daría lugar a otra obra aparte. Debo decir, con orgullo, que Libertad para todos no es la excepción. La censura editorial que sufrió esta obra en el Perú, debido a su contenido y, todavía más, a su prologuista, nuestro querido Carlos Alberto Montaner, fue inmensa: hubo más de un editor que la rechazó de plano, sin siquiera leerla, por prologarla Montaner; y otros más, que parecía se atreverían a publicarla, pero sin poner su sello.  

 

Esto, sumado al hecho que, de entrada, sería muy difícil que algún impresor peruano “empatara” con la visión del libro y lo plasmara eficazmente, hizo que recurriera a la admirable Rosa Pelz, quien dirige la invaluable editorial argentina Grito Sagrado, y es responsable de haber llevado a lengua española, con magnífica precisión, la monumental obra de Ayn Rand, cuya obra fundamental, La rebelión de Atlas, tiene más de mil páginas.   
 

 

Quiero dejar constancia aquí que la visión sobre la obra publicada, el diseño de la tapa, la concepción misma del libro, le pertenecen más a Rosa Pelz que a mí mismo. Su valentía, su sapiencia, su solvencia como editora y su exigente determinación fueron la clave que permitió que Libertad para todos viera la luz tal como se presenta a ustedes, lectores.  

 

Debo agregar que sus impecables ediciones tienen debajo de ellas un implacable proceso de corrección (con la dificultad adicional de hacerlo entre Lima y Buenos Aires, entre hoteles, viajes y aeropuertos) el mismo que ha constituido para mí un muy riguroso pero provechosísimo aprendizaje, reconociendo que, en efecto, siempre hay algo nuevo que aprender, como le dijo Eolo a Odiseo, cuando el mítico Rey de Ítaca encalló en la isla del Dios de los Vientos. A lo ya dicho debo agregar las acrisoladas cualidades profesionales de Rosa Pelz y su equipo, que lograron conducir esta obra mía a muy buen puerto.  

 

Del mismo modo, financiar Libertad para todos fue una aventura y toda una empresa. Este libro existe gracias a que un grupo de notables personas creyeron en este autor y apoyaron la edición de este libro de ensayos. Por eso quiero agradecer muy especialmente a Nidia Marchena, Cecilia Bernuy, Katherina Peredo, Milagros Blas y Cecilia Tello. 

 

Así como a Miguel Ángel De la Torre, Marco Moscoso, Miguel Calle, Manuel Quesquén, Ronnie Vásquez, Alfieri Lucchetti, Juan Carlos Buezo de Manzanedo, Carlos Andrés Ferrero, Hans Flury Royle, Víctor Marroquín Merino, Jorge Paccini, Eduardo Sal y Rosas, William Vega de Cusco, José Peredo de Colombia y Walter Justiniano de Bolivia. Por su amistad y su adhesión a la idea de la libertad les estoy doblemente agradecido.  

 

¿Qué me impulsó a escribir este segundo libro? Creo que el mandato de Salvador de Madariaga en su ensayo De la angustia a la libertad: “Al escritor liberal incumbe explorar las ideas implícitas en la fe liberal a fin de renovarlas, y al paso definir el liberalismo y darle vigor”.  

 

Estoy cierto que no hay un tiempo en el cual ese mandato demanda ser más atendido que el actual. Y es que los principios que adscribimos fueron hechos para tiempos como éstos. Momentos en los que todo parece derrumbarse: los mercados, los empleos, los ahorros, los proyectos de vida y, con ellos, la confianza en la libertad económica.  

 

Épocas donde por miedo, incertidumbre, prejuicio o sencillamente odio, el respeto a la opinión distinta, la tolerancia y el apego a la razón como método para resolver los conflictos han desaparecido, junto con el valor de la libertad política. 

 

Frente a este panorama en penumbras, este libro intenta ser una respuesta, continua y firme, como el día que recién amanece, a esas vicisitudes. Si los liberales creemos que estamos en serias dificultades, donde todo parece perdido, Libertad para todos nos dice que aún nos queda el futuro. Todavía nos pertenece nuestra voluntad, nuestra creatividad y nuestras manos. Nuestros héroes intelectuales, aquellos que hemos visto brevemente aquí, nos han enseñado con sus vidas y obras que sólo eso nos basta.  

 

Ellos también nos dicen que no podemos continuar inmóviles. Igual podemos vencer o ser vencidos en la batalla de las ideas, pero estaremos ciertamente perdidos si rehuimos ese combate, el único que importa. Contemplemos a quienes nunca abandonaron esa tarea: perdieron, ganaron, y los llamamos igualmente héroes.  

 

Así, guardar silencio si tenemos una explicación consistente a los problemas actuales, desde una perspectiva liberal, sobre todo cuando los más preclaros defensores y divulgadores de nuestras ideas parecen retroceder y cuestionan los pilares donde ellas encuentran sustento, es una infamia. Y no estudiar, ni leer, ni pensar en una respuesta cuando todo lo que nos rodea nos lo reclama, también lo es.  

 

Sin llegar a dejarlo todo por la libertad, sí podemos hacer lo que mejor sepamos: escribir, enseñar, encontrar recursos para financiar proyectos, o brindarlos, diseñar un programa educativo liberal, ofrecer un aula, una sala o un galpón para dictarlo, hacer un voluntariado, organizar seminarios o eventos, poner un blog, una página Web o un Twitter, estar presentes en eventos como éstos. También, coordinar para que esos esfuerzos se conozcan y participen conjuntamente.  

 

A esto último se le llama trabajar en red. Eso hace la Red Liberal de América Latina, RELIAL, que ha logrado algunas cosas significativas y está en camino de conseguir otras tantas, como este evento, por el que le doy gracias, lo mismo que a Runayay Perú, y a sus directoras, María Isabel Beingolea y Katherina Peredo, por su extraordinaria organización.  

 

Queridos amigos,  

 

Podemos repetir el esfuerzo de RELIAL en el Perú. Las entidades nacionales que integramos la red estamos en ese camino, y los invitamos a formar parte de él. Ya sabemos lo que tenemos que hacer. Si lo hacemos, nuestra contribución, así sea del tamaño de un grano de mostaza, será suficiente para mover las montañas del miedo, de la indolencia, del rechazo a la libertad, de las ideas que cultivan el conflicto y la violencia como generadoras de la historia.  

 

Para concluir, con este libro comparto con ustedes, con los lectores que simpaticen o rechacen sus ideas, mi esperanza de transformar al Perú en un país donde no exista más el privilegio de unos pocos, sino la libertad para todos, tal como escribió Bastiat, cuyo título le rinde así homenaje.  

 

Un país, entonces, con vocación de libertad, donde la libertad sea el principio motor, la síntesis integradora de nuestra identidad, pues es justamente esa esperanza la que nos hace amarlo a pesar de todos sus infortunios y desgarramientos.    

 

Ser liberal significa tener la libertad en el corazón. En el mío, además, se encuentra mi hija, Ana Isabel, a quien he dedicado este libro, con el sueño personal que continúe y alcance este camino difícil, pero que hace toda la diferencia.  

 

A ella, la inspiración de Libertad para todos, y a ustedes. 

 

Muchas gracias.

¿Junta Monetaria Socialdemócrata?
Por: José Raúl González Merlo.  

Si el CACIF se queda sin representante… ¿gana uno el gobierno?

La elección de representantes de los cooperativistas y no del CACIF, como había sido la “tradición”, para ocupar una silla en la Junta Monetaria – JM -  siembra la duda de si el segundo año del gobierno socialdemócrata nos traerá también una JM “socialdemócrata”.

Desde antes de tomar posesión, corrieron los rumores. ¿Buscaría el Presidente electo Colom la renuncia de la Presidenta del Banco de Guatemala y Presidenta de la JM para colocar a otra persona? Después de todo, sus declaraciones fueron que anhelaba una JM “socialdemócrata”. Fue un dilema porque, pedirle la renuncia a la Licda. María Antonieta de Bonilla era “darse color” irrespetando la supuesta “autonomía” de la que debe gozar el Banguat. Los rumores terminaron cuando el Presidente “confirmó” a la Licda. de Bonilla resaltando sus calidades técnicas. Al candidato más mencionado, el Lic. Edgar Barquín, entonces asesor económico del Presidente electo, le tocó la Superintendencia de Bancos – SB - ; posición que, de todas maneras, le garantizaba acceso a las sesiones de la JM.

Lo anterior quiso decir que el componente socialdemócrata “puro” de la Junta Monetaria quedaba únicamente en la representación de los Ministros de Finanzas, Economía, Agricultura; tres de ocho votos… Los otros cinco corresponderían a los representantes del Congreso, la USAC, el CACIF, los bancos y la misma Presidenta del Banguat. Ciertamente que la posición minoritaria del ejecutivo no garantizaba poder impulsar la socialdemocracia desde la Junta Monetaria. Habría que lograr dos votos adicionales.

La reciente y sorpresiva elección de representantes de las cooperativas para ocupar una silla en la JM y no del CACIF, como había sido la “tradición”, puede ser una señal a favor del gobierno. CACIF ha acudido a los tribunales para impugnar la elección pero lo hace desde una posición de debilidad. El SB ve con buenos ojos y avala la legalidad de la elección de los representantes de las cooperativas ante la JM. ¿Sorpresa?

¿Y qué si la JM es dominada por el Ejecutivo? En este año, tener mayoría en la JM es particularmente importante para el gobierno. El presupuesto contempla un masivo endeudamiento interno y externo que debe contar con el visto bueno de la JM. Otros asuntos importantes para el país, como el ingreso al famoso Petrocaribe (ya se le había olvidado, ¿verdad?), también deben pasar por la JM. Asuntos que, por cierto, no eran bien vistos por el CACIF.

Así que, o es una feliz coincidencia que le hayan “volado” la silla al CACIF, justo en este año, o es el inicio de la “socialdemocratización” del Banguat y de la JM con la “complicidad cooperativista”. La novela está buena. Falta el capítulo en el que el Lic. Barquín ocupe la silla de la Presidencia del Banguat y… jaque mate. No cambie de canal.

Las remuneraciones docentes en Guatemala

Estimados miembros y colegas del GTD – PREAL:

El pasado 12 de noviembre, el Grupo de Trabajo sobre Desarrollo Profesional Docente en América Latina (GTD-PREAL) del Programa de Promoción para la Reforma Educativa en América Latina y el Caribe (PREAL) y el Centro de Investigaciones Económicas, (CIEN), realizaron en Guatemala, la presentación del documento "Las remuneraciones docentes en Guatemala". Al evento asistieron 17 personas representantes de las universidades del país, organismos internacionales, centros de investigación, proyectos educativos y fundaciones.

Para acceder a la noticia completa, clickear aquí.

Saludos cordiales,

Grupo de Trabajo sobre Desarrollo Profesional Docente de PREAL

Teléfonos diez años después
Por: José Raúl González Merlo.   

Pocas veces la historia nos da la oportunidad de juzgar medidas de política económica desde una perspectiva de largo plazo. El proceso de desmonopolización y privatización de las telecomunicaciones es uno de esos raros momentos. Gracias a esa atinada medida, tomada hace diez años, hemos recibido una serie de beneficios imposibles de medir para la mayoría de los guatemaltecos pero que han contribuido decisivamente a reducir la pobreza.

 

El proceso guatemalteco fue completamente distinto al típico proceso latinoamericano. En Guatemala los activos de la Empresa Guatemalteca de Telecomunicaciones – GUATEL – se vendieron en un medio ambiente de competencia. La mayoría de los otros procesos latinoamericanos de “privatización” se hicieron con la garantía de un monopolio que generó un mejor precio de venta para gobierno a costa de un peor precio y servicio para los consumidores. Nosotros lo hicimos bien. Al anteponer los intereses del consumidor, la competencia entre las diferentes empresas de servicios de telecomunicaciones nos permite un razonable nivel de precio y servicio.

 

Siempre ha habido y habrá detractores del proceso. Ningún servicio que proporciona ser humano alguno será perfecto. Pero, contra cualquier argumentación que se presente en contra de la privatización, están, por sobre todo, los resultados. Si antes las líneas telefónicas se contaban en miles, ahora se cuentan en millones. No más mordidas para obtener una línea telefónica. Ahora, los guatemaltecos más pobres tienen acceso a comunicaciones que nunca soñaron tener. Ello les ha permitido desde vender sus productos agrícolas a mejores precios, hasta saber si sus seres queridos están bien.

 

No ha existido otro proceso de modernización que haya rendido mejores resultados y mayores beneficios para el país que la desmonopolización de las telecomunicaciones. De ello pueden presumir los funcionarios que realizaron dicho proceso incluyendo al entonces Presidente Arzú, al Ministro García Gallont, los funcionarios de Guatel Alfredo Guzmán y Giovanni Mussella y a tantos otros que colaboraron para que Guatemala pudiera entrar a todo un mundo de tecnología.

 

Es importante recordar que lo que vivimos a diario es producto de las buenas y malas decisiones que hemos tomado en el pasado. La revolución tecnológica que nuestro país ha experimentado nunca hubiera sido posible bajo las condiciones del antiguo monopolio estatal. Los teléfonos móviles, el internet y tantas otras innovaciones en las telecomunicaciones no fueron una casualidad ni mucho menos son un derecho. Fueron producto de ese proceso deliberado. Y si siguiéramos tomando decisiones correctas (aunque impopulares) en tantos otros campos de nuestra vida nacional, tendríamos un país con menos pobreza y más esperanza de prosperidad. 



El Control de la Junta Monetaria.
Por Hugo Maul

La conducción de la política monetaria es crucial para el adecuado funcionamiento del sistema económico. De esa cuenta es que ejercer el control sobre la misma resulta ser un asunto tan importante. Al punto de generar disputas acerca de quién tiene el derecho de ejercer dicho control La disputa entre el CACIF y el sector cooperativo es una muestra de ello. Controlar implica ejercer el dominio sobre algo que se posee, es decir, usar y disponer de algo en beneficio propio. Aunque nadie debería tener per se el derecho de controlar la política monetaria, en la práctica alguien tiene que conducir la misma y, por tanto, ejercer el control. Después de múltiples experiencias con diferentes arreglos institucionales,  se ha llegado a la conclusión que la forma menos imperfecta de lidiar con el problema entre conducción y control de la política monetaria es a través de bancos centrales autónomos e independientes.
En nuestro caso, la ley otorga la responsabilidad de la conducción de la política monetaria a la Junta Monetaria. Órgano conformado por representantes del sector público y del sector privado. De esa cuenta, dependiendo de la conformación de fuerzas dentro de la Junta Monetaria y del gobierno de turno, algunas veces la política monetaria se ha utilizado a favor de los intereses del sector público y otras veces a favor de los intereses del sector privado. En todos y cada uno de esos casos, casi de manera segura, anteponiendo el interés particular del respectivo sector a los intereses del pueblo. La mayoría de bancos centrales autónomos e independientes minimizan este problema dejando las decisiones de política monetaria en manos de de expertos reconocidos por su capacidad técnica y honorabilidad. Personas ajenas sectores económicos o políticos que pudieran derivar un beneficio de controlar la política monetaria.


En el caso que nos ocupa, las personas involucradas en dicha disputa, todos ellos honorables y técnicamente muy capaces, tendrían los méritos para conformar la Junta Monetaria de un banco central verdaderamente autónomo e independiente. No obstante, hoy en día lo que verdaderamente se disputa es el derecho de ejercer el control sobre la conducción de la política monetaria más que la representación de un sector. Por tal razón, por más válido que sean los argumentos de las partes, ningún sector o grupo de interés que pueda beneficiarse de la conducción de la política monetaria debería tener garantizado un asiento en dicho órgano de control.


Regalos Novedosos
Por: Lisardo Bolaños Fletes.  


Es necesario hablar de prudencia, pero a pocos les interesa hacerlo.  ¿Por qué?  Porque viene Navidad y es una época en donde esta virtud se suele olvidar.  Muchos van a preferir practicar el amor al prójimo, demostrándolo a través de regalos, gastos excesivos y endeudamiento.  En un momento en donde la economía internacional y local no “pintan bonito”, debemos pensar de forma creativa, en donde podamos unir las dos virtudes.

¿Cómo podemos hacerlo?  Lo primero, es reconocer que demostrar nuestro afecto  o amor al prójimo puede hacerse de maneras distintas, una de ellas es comprar un regalo bonito, pero no es la única forma.  Reconozco que hay excelentes mercadólogos que nos hacen creer que es la única, pero no es así.  Una forma distinta de mostrar afecto y amor es a través del compromiso de mejora o de cambio con quien creemos que vale la pena tenerlo.  ¿Por qué?  Porque es un acuerdo mediante el cual las personas involucradas se vuelven cómplices para obligarse a cumplir algo previamente pactado.  Yo sé, no suena a un regalo, sino a un castigo, pero créanme que es un bonito regalo que ayudará a fortalecer la relación que se tiene con la otra persona.

El mejor ejemplo que se me ocurre, es el trabajo que realizaron dos de mis alumnas para una clase de economía.  Ana Moira Krieger y Ana de Jesús Ulloa estaban preocupadas por el sobrepeso de gente a la que quieren.  Por ello, diseñaron distintos sistemas de incentivos para motivar a sus seres queridos a hacer ejercicios y mejorar sus hábitos alimenticios.  A sus seres queridos también les gustó la idea.  Sabían que ello los haría más saludables, los haría verse mejor y sobretodo los haría muy felices.  Definitivamente, mucho más que un bonito regalo.  De parte de mis alumnas, el regalo consistió en diseñar el sistema de incentivos, en monitorear su ejecución y en dar los premios y castigos que involucraba el sistema.  El regalo, consistía en: compromiso, preocupación, motivación, confianza y, finalmente, resultados.

Se dieron cuenta que regañar o criticar no funcionan la mayor parte del tiempo, pues frustan y desmotivan a la gente.  Por eso, probaron con dos mecanismos distintos.  El primero, fue dar dinero si la persona realizaba su rutina de ejercicios al menos 9 veces al mes.  El sistema no funcionó, pues el dinero no lo inspiraba a ejercitarse.  El joven, en este caso, prefería dormir o salir a jugar con sus amigos.

El segundo mecanismo, consistía en felicitar a la persona por su disciplina, cada vez que asistía al gimnasio.  Asimismo, se le elogiaba, diciéndole que se miraba más atlético y tenía más energía.  Además, se buscó que el momento de hacer ejercicios fuera un momento para compartir y generar confianza.  Definitivamente, este fue el mejor.

Por lo anterior, le invito a estimado lector a que re-evalúe el regalo que dará este fin de año. 


Presupuesto: Tareas Pendientes.

Por Hugo Maul

Seguir discutiendo acerca del Presupuesto General de Ingresos y Egresos del Estado 2009 resulta ocioso. Fue aprobado y punto. Seguir hablando sobre lo que ya pasó o seguir hablando sobre el tamaño del gasto público no es en este momento lo más importante. La discusión debe evolucionar de una simple discusión acerca de los montos que se dedican a cada rubro a una en donde se hable de indicadores de resultados. Indicadores que permitan medir la calidad del gasto. Hay que evolucionar de una discusión que se centra en los montos presupuestados, y a lo sumo en indicadores tan imperfectos como la cobertura escolar o de salud, a una en donde se discuta acerca de resultados medibles. Resultados medibles a través de indicadores que reflejen los objetivos últimos del gasto público y no solamente metas intermedias. El simple proceso del Presupuesto no es más que una carta de buenas intenciones; para mejorar los déficits en materia social se necesita de mucho más que dinero.

En el 2008 queda ya muy poco por hacer, lo que no se hizo, no se hizo. Lo que no se hizo, no se va a hacer por  arte de magia. Si todo sigue igual, no hay razón alguna para pensar que la ejecución del Presupuesto 2009 vaya a ser muy diferente a la del 2008. En tal sentido, ahora que varias “cortinas de humo” se han ido disipando sería bueno empezar una discusión acerca de la calidad del gasto público. Ahora que el precio del petróleo ya no es un asunto que consuma la atención de la opinión pública, que el escándalo del Congreso ya pasó a la historia, que el asunto Portillo ya medio se olvido, es el momento para reflexionar y darnos cuenta que el gobierno actual ya está manejando un Presupuesto de miles de millones de quetzales. Durante casi un año han estado ejecutando fondos públicos y es muy poco, salvo algunos problemas específicos, lo que se discute acerca de los resultados del gasto público. El partido oficial maneja ya más de Q40 mil millones sobre los cuales no se discute lo suficiente en la opinión pública. Con el Presupuesto 2009 la situación debería ser diferente. Es necesario estar atento y no dejar que “cortinas de humo” desviado la atención de la ciudadanía hacia otro tipo de temas, que si bien pueden ser urgentes no son tan importantes como para olvidarse por completo del tema de la calidad, efectividad, eficacia y transparencia del gasto público.


Más allá de la crisis, horizonte de negocios en Guatemala

"Más allá de la crisis, horizonte de negocios en Guatemala" fue el nombre del panel con el cual se celebró la reunión anual de egresados de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Francisco Marroquín, el 20 de noviembre de 2008.

En el mismo participaron Dionisio Gutiérrez y Sergio de la Torre, empresarios; Guillermo Castillo, ex embajador de Guatemala en los Estados Unidos de América; Hugo Maúl, profesor de Economía y Fritz Thomas, decano de la FCE.


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