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Tecnología en el aula

Por Verónica Spross

Si no apuntamos a la luna no podremos llegar nunca a la estratósfera.  Vencer la presión de la gravedad para poder ir al espacio es para las naves espaciales algo parecido a lo que debe enfrenta el sistema educativo para cambiar los paradigmas del proceso de enseñanza-aprendizaje y el acceso al conocimiento.  La incorporación de la tecnología en el sistema educativo es un tema que ha estado presente en la agenda en la última década, aunque con distintos niveles de prioridad en la agenda del Ministerio de Educación. 

Parte de la estrategia de extensión de cobertura de la secundaria se ha basado en la Telesecundaria, metodología aplicada para establecimientos educativos del ciclo básico,   desarrollada originalmente en México y que se basa en el uso de materiales audiovisuales para el aprendizaje de las materias.  Un docente-facilitador orienta a los estudiantes, quienes deben seguir las lecciones usando una televisión o una computadora.  Actualmente hay en el país más de 530 telesecundarias; sin embargo, no todas contaban con su equipo completo para aplicar la metodología adecuadamente.   Asimismo, en el 2006 y 2007, a raíz de una donación del Gobierno de Japón, se introdujeron computadoras a todos los institutos de básicos.   Sin embargo, no se contaba con suficientes docentes preparados. 

El proyecto Escuelas Demostrativas del Futuro, EDF, se realizó como una iniciativa conjunta del Ministerio de Educación, fundaciones y otras organizaciones que buscaba introducir la tecnología en las escuelas de primaria.  No se trataba solamente de llevar computadoras, sino se acompañaba la estrategia de un cambio de modelo educativo, centrado en el niño.  Se incorporaron más de 800 escuelas a dicho programa con resultados positivos.  Actualmente no hay un seguimiento específico ni continuidad al programa; deberá retomarse en la agenda el fortalecimiento y ampliación del mismo.

Con el programa Abriendo Futuro más de 58 mil docentes de las escuelas públicas pudieron adquirir una computadora.  El impacto ha sido muy grande, ya que la mayoría de docentes están familiarizados con la tecnología, le han perdido el miedo y un grupo ha sido capacitados para usar la tecnología para apoyar el aprendizaje de sus alumnos. 

En Uruguay, en poco más de dos años, a partir de la convicción y de la potencia generadora del exPresidente Tavaré Vásquez,  todos los niños que asisten a una escuela pública tienen una computadora portátil conforme al Plan Ceibal.  El 70 por ciento de las máquinas está en manos de niños que no tenían una computadora en su hogar, la mitad de ellos en el quintil socioeconómico de menores ingresos. A partir de este año, comenzará la entrega a todos los alumnos que cursen el ciclo de educación secundaria y está previsto que los preescolares también sean parte del plan y reciban sus computadoras.  Se creó, además, la institucionalidad necesaria para el sostenimiento del plan. El presidente Mujica en un discurso reciente comentó que es necesario que todos los uruguayos puedan tener acceso a todas las bibliotecas, revistas científicas y museos del mundo. Eso se logra a través del internet y mejorando la enseñanza del inglés desde el preescolar en la enseñanza pública. 

Podemos aprender mucho de los uruguayos, ante todo de su visión de aprovechar las ventajas que el acceso al conocimiento puede brindar a niños y jóvenes, así como su iniciativa de enseñar inglés.  En nuestro caso, es necesario retomar la agenda de llevar la tecnología a las aulas con empeño y dedicación, permitiendo que el conocimiento llegue a todos los rincones del país, incluyendo escuelas rurales y pequeñas. El gran desafío es llevar la conectividad, pero el sueño no es imposible si se trabaja en equipo y en unidad.

 

 


La privacidad bajo ataque

Por José Raúl González Merlo

Hay que impedir las abusivas violaciones al derecho a la privacidad de los ciudadanos.

La privacidad de los ciudadanos está bajo un múltiple ataque estatal. Si no es que quieren todos sus datos para poder usar el servicio de transporte urbano, quieren eliminar las acciones al portador de las empresas o quieren divulgar la información de sus cuentas bancarias. Bajo excusas estúpidas, el estado quiere destruir su derecho a la privacidad.
 
Todas las intervenciones del gobierno en nuestra vida privada siempre vienen justificadas por alguna “noble” causa. Generalmente se aduce que es para que el gobierno pueda combatir a los delincuentes o para proveernos de seguridad. Una gran ironía considerando que es desde el gobierno donde operan los criminales. Así es cómo, de forma abusiva e ilegal, los funcionarios violan nuestro derecho a la privacidad.
 
El mal llamado “secreto” bancario es uno de esos casos. Es falso que las autoridades competentes no puedan conocer los datos de las cuentas bancarias. Sin embargo, no lo pueden hacer cada vez que se les de la gana. Debe mediar la orden de un juez competente como un requisito indispensable para tratar de prevenir los abusos a los cuales nos tienen tan acostumbrados nuestras autoridades. Es una mínima protección a nuestra privacidad. No es cierto que el secreto bancario proteja a los criminales. Si existe voluntad de perseguir el crimen, las autoridades perfectamente lo pueden hacer. Otra cosa es que la pereza no se los permita.
 
Vean el caso de los abusivos e innecesarios requisitos que se les imponen a los usuarios del nuevo transporte urbano. Hay que confesarse para que le “regalen” la tarjeta de pre-pago. ¿Para qué quieren toda esa información? ¿Qué otra más clara muestra de abuso del poder público necesitamos? Algunos dicen que “el que nada debe nada teme” y por ello tenemos que aceptar, cual ingenuos borregos, cualquier ocurrencia que el funcionario público de turno tenga para violar nuestro derecho a la privacidad. Es falso. Hay mucho que temer. “Piensa mal y acertarás” – dice el refrán. La información es poder y ese poder, en manos del gobierno, no puede traer nada bueno.
 
Otros dicen que estas violaciones a la privacidad son “exigencias” para sacar a nuestro país de la lista negra. Es una bonita excusa pero, si existiera interés gubernamental por salvaguardar nuestro derecho a la privacidad, propondrían otras soluciones. Sin embargo, lo que existe es la complicidad de nuestras autoridades para beneficiarse de esa excusa y violar nuestros derechos.
 
La libertad no se nos quitará de la noche a la mañana. Hasta Hugo Chávez lleva más de diez años destruyendo progresivamente los derechos de los venezolanos. En ese mismo camino iremos los guatemaltecos si permitimos que el Estado de Guatemala, poco a poco, elimine nuestros derechos humanos; incluyendo aquel a la privacidad.

Competitividad: otra vez

Por: Hugo Maúl

Deberíamos comprometernos en reformas de largo plazo.

Las condiciones de competitividad del país nunca han sido espectaculares. Los períodos de mejora casi siempre han sido seguidos por períodos de retroceso. Terminando, al final de cuentas, igual o peor que como empezamos.

Este errático proceso de cambio en los incentivos, restricciones y reglas del juego, afecta a todo tipo de empresas, reduciendo su potencial de crecimiento. Lo cual redunda en una falta generalizada de negocios pujantes, de rápido crecimiento, que generen oportunidades de empleo y que mejoren sus niveles de eficiencia.

Aunque cierto tipo de empresas se adaptan mejor a este entorno, logrando mantener cierto ritmo de crecimiento, de introducción de mejoras tecnológicas y de mejoras en las condiciones laborales, la gran mayoría no lo puede hacer. Algo que, finalmente, se ve reflejado en los bajos niveles de crecimiento del país, en los pobres niveles de inversión en capital físico y humano y en el nulo crecimiento de la productividad de los factores de producción.

Aunque nadie niega la importancia del combate a la pobreza, es importante reconocer que la política pública no puede reducirse únicamente a “quitar” a quienes tienen para “regalar” a quienes no tienen. Tarde o temprano hay que considerar la necesidad de adoptar reformas generales que promuevan el crecimiento a largo plazo.

Adoptar una multiplicidad de políticas sectoriales, desarticuladas entre sí, que no responden a un objetivo global y que no obedecen a priorización alguna, es la forma menos eficaz de promover el desarrollo.

Aunque cierto tipo de actividades económicas requieran de políticas específicas, es más importante reconocer la necesidad de políticas generales de largo plazo que de políticas sectoriales. Al final de cuentas, es muy poco lo que una política sectorial puede lograr si no existen condiciones mínimas de seguridad física y jurídica para los negocios, respeto a los derechos de propiedad, predictibilidad en las reglas impositivas, acceso confiable y competitivo a los insumos, etcétera. 

Por ello, es necesario enfocar la política pública en torno al objetivo de incrementar la competitividad global de la economía y, por sobre todo, a no retroceder después que se ha logrado algún tipo de avance. Más que programas reactivos ante crisis, amenazas u oportunidades pasajeras, actitud que nos ha caracterizado en el pasado reciente, deberíamos comprometernos en reformas de largo plazo que mejoren el clima de inversiones y negocios para todos.

Carta al Ministro de Educación

Por Verónica Spross

Estimado Licenciado Alonzo:

Su amplia trayectoria en distintas entidades y programas del Estado seguramente le ha servido como una experiencia sobre la cual deberá construir para lograr cumplir con los objetivos del sector educativo.  Como Viceministro Administrativo conoce el diagnóstico al cual debe dar solución.  En primer lugar será necesario revisar los programas y proyectos para continuar con la ampliación de la cobertura y el mejoramiento de la calidad. 

No debe perderse de vista que el centro del sistema educativo son los estudiantes, los niños, niñas y jóvenes que necesitan lograr aprendizajes para la vida.  El mundo cambiante trae desafíos inmensos para ellos.  Lo que aprendan en la escuela puede cambiarles el futuro o si no se da el aprendizaje les limitará en el aprovechamiento de las oportunidades que la vida puede presentarles.

La revisión del presupuesto del Ministerio de Educación será una acción necesaria, con el fin de asegurar que los recursos se usen adecuadamente conforme a las prioridades de las escuelas y establecimientos.  La entrega de libros de texto, alimentación escolar, útiles y el pago por los servicios básicos en las escuelas deberá ser una de las áreas en las que no debe fallarse.  La coordinación y modernización de los procesos es urgente.  Deberán recortarse los programas o proyectos innecesarios así como el excesivo costo administrativo, velando porque cada quetzal que se asigna a educación llegue a los alumnos y los beneficie.

Retomar el tema de la participación de los padres de familia en los establecimientos educativos es necesario y urgente.  Se contaba ya con más de 14 mil juntas escolares, debe motivárseles a que continúen apoyando la educación de sus hijos, en una verdadera comunidad educativa, conjuntamente con el director y los maestros.  La política de la gratuidad no debe constituir una excusa para que dejen de apoyar cómo lo han venido haciendo.

La principal preocupación debe ser cómo dar continuidad a la reforma educativa en el aula.  ¿Cómo fortalecer las escuelas para que sean efectivas en lograr aprendizajes significativos? ¿Cómo apoyar la función del director para que su liderazgo se fortalezca y se genere un buen clima para el aprendizaje?  ¿Cómo se va a programar el año escolar para lograr los 180 días de clase en cada establecimiento? 

La formación de los maestros también debe abordarse.  Hemos perdido años en discusiones y proyectos que no se concretan.  ¿Cómo va a efectuarse la formación inicial de los maestros para que obtengan las competencias y habilidades que su labor demanda?  La formación en servicio y la profesionalización docente deben retomarse buscando que se tenga impacto en el proceso de enseñanza-aprendizaje.

Su agenda debería incluir continuar la modernización del modelo de gestión y la descentralización, buscando fortalecer el nivel local y los centros educativos a través de su proyecto educativo.  La reforma del sistema de supervisión y continuar con el sistema de evaluación del rendimiento escolar son temas importantes también.  La misión que tiene por delante es complicada, pero si se piensa en el largo plazo antes que en el corto, su trabajo podría tener una mayor trascendencia. El trabajo en alianzas, tomando en cuenta a otros actores le permitiría sumar ideas y multiplicar los resultados.

 

 

 

 

Otra Guatemala es Posible

Por José Raúl González Merlo

No, este no es el eslogan de los neomarxistas chapines. Es una reflexión respecto de que todos adaptan su comportamiento de acuerdo con el sistema de incentivos en el cual se encuentren. Un vivo ejemplo de lo anterior es la “transformación” que ocurre dentro de las instalaciones del Instituto de Recreación de los Trabajadores (Irtra).

El Irtra no es un centro recreativo. Es un fenómeno social. Dentro de sus instalaciones se vive un ambiente muy similar, pero a la vez radicalmente distinto al que se vive cotidianamente en Guatemala. Por una parte, es un lugar en donde encontraremos una muestra de nuestra sociedad. “Ricos y pobres”; “ladinos e indígenas”. Pero, por otra, su comportamiento sorprende. Algo pasa dentro de las instalaciones del Irtra que no ocurre afuera de ellas. Se respira un ambiente de orden, de respeto, de convivencia pacífica. ¿Cómo se puede explicar?

Yo creo que es por el sistema de incentivos. Desde que se ingresa en las instalaciones, uno es enfrentado por una serie de normas que las autoridades están dispuestas a hacer cumplir. Si usted se va a hospedar en uno de los hostales, se le hace entrega de la habitación y nadie más que usted es responsable por devolverla en el mismo estado en que la recibió, previa inspección. Pareciera extraño, pero usted no se puede orinar en cualquier lugar, sino únicamente en los baños so pena de ser expulsado del parque. Y los salvavidas cuentan con un gorgorito que no dudan en utilizar si usted está teniendo un comportamiento incorrecto. Un par de pitazos es suficiente para que, ante la mirada del resto de personas, usted corrija su actuar.

Normas básicas de conducta pacífica. Nada del otro mundo. Pero, sobre todo, una autoridad que tiene el respeto de las personas y que está dispuesta a aplicar la norma y el castigo con certeza, independientemente de quién se trate. Eso es lo que hace al Irtra un verdadero fenómeno social. A sus instalaciones acuden miles de personas todos los días; posiblemente en busca ese ambiente en el que puedan olvidarse de la “otra Guatemala”, la de “afuera”; en donde las autoridades de gobierno son las primeras en violar las normas.

Ese “fenómeno social” fue creado gracias al trabajo y visión de Ricardo Castillo. Un gran ciudadano que, quizás sin pretenderlo, nos da, con su creación, la esperanza de que es posible tener una nación en la que exista la convivencia pacífica y la prosperidad que esta trae. Sin embargo, para ello, debemos crear, primero, las instituciones que deriven su autoridad y legitimidad de un comportamiento honorable, ejemplar y justo de sus integrantes.

Si puede, vaya al Irtra y vea con sus propios ojos, que otra Guatemala es posible si nosotros logramos construirla y arrebatársela a los corruptos que nos gobiernan.